Enero es tradicionalmente el mes en el que muchas personas buscan retomar hábitos saludables después de los excesos de diciembre. Sin embargo, este enfoque no debería limitarse únicamente a los humanos. De acuerdo con la nutrióloga mexicana Anna Viesca Sánchez, las mascotas también suelen verse afectadas por los cambios en la alimentación durante las fiestas, lo que convierte a enero en un momento clave para cuidar su salud nutricional.
Durante diciembre, es común que perros y gatos reciban más premios, sobras de comida humana o cambios en sus horarios de alimentación, lo que puede provocar aumento de peso, problemas digestivos e incluso desequilibrios metabólicos. “Muchas veces los tutores no notan estos cambios de inmediato, pero en enero empiezan a reflejarse en la energía, el peso y el bienestar general de las mascotas”, explica la especialista.
No se trata de dietas extremas
Anna Viesca Sánchez aclara que poner a una mascota ‘a dieta’ no significa reducir drásticamente su comida ni improvisar cambios sin orientación. Al contrario, una dieta adecuada debe ser personalizada, considerando factores como edad, especie, tamaño, nivel de actividad y estado de salud.
“Uno de los errores más comunes en enero es aplicar dietas extremas, tanto en personas como en mascotas. En los animales esto puede ser especialmente riesgoso”, señala la nutrióloga. Cambios bruscos pueden generar ansiedad, pérdida de masa muscular o deficiencias nutricionales.

Enero: el mejor momento para crear hábitos
Más que una restricción temporal, enero representa una oportunidad para establecer hábitos saludables a largo plazo. Ajustar porciones, mejorar la calidad del alimento y regular la cantidad de premios son pasos clave para lograr un peso adecuado y prevenir enfermedades.
La especialista recomienda:
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Evitar sobras de comida humana
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Mantener horarios fijos de alimentación
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Controlar la cantidad de premios
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Consultar a un profesional antes de modificar la dieta
“Así como los humanos fijan propósitos de Año Nuevo, las mascotas también se benefician cuando sus cuidadores toman decisiones conscientes sobre su alimentación”, añade.
Salud integral para humanos y animales
El enfoque de Anna Viesca Sánchez destaca por integrar la nutrición humana y animal, recordando que la alimentación es una base fundamental del bienestar en todas las etapas de la vida, sin importar si se trata de personas o mascotas.
“Cuidar lo que comen nuestras mascotas es una forma directa de mejorar su calidad y esperanza de vida. Enero es un excelente punto de partida”, concluye.








