Familiares de cuatro jóvenes originarios del Estado de México que desaparecieron en Mazatlán, Sinaloa, anunciaron una movilización en la capital del país con el objetivo de exigir avances reales y transparentes en las investigaciones sobre su paradero.
La protesta está prevista para el 23 de febrero, fecha en la que buscan reunir a ciudadanos, colectivos y organizaciones sociales para aumentar la visibilidad del caso y presionar a las autoridades encargadas de la búsqueda.
De acuerdo con la convocatoria difundida en redes sociales, los familiares y personas que deseen acompañar la manifestación podrán concentrarse en tres ubicaciones principales dentro del municipio de Ixtlahuaca:
-
Santa Ana Centro – 83
-
Carretera Ixtlahuaca–San Felipe del Progreso, frente a Construrama
-
A un costado del Hotel Ixtla, en Ixtlahuaca
La salida está programada para las 5:45 de la mañana, con rumbo a la Ciudad de México.
Exigen resultados concretos y claridad en las investigaciones
Los familiares señalan que la movilización no tiene fines políticos, sino que busca mantener activa la exigencia social para evitar que el caso quede en el olvido. Consideran que la presión ciudadana puede ser clave para impulsar acciones más efectivas.
A más de dos semanas de la desaparición, ocurrida el 3 de febrero, aseguran que la información proporcionada por las autoridades no ha sido suficiente y que las líneas de investigación aún no ofrecen una ruta clara para localizar a las víctimas.
El descontento creció tras un operativo reciente realizado por las autoridades en un inmueble que, según denunciaron los familiares, se encontraba vacío. Para ellos, este tipo de acciones evidencian la falta de avances concretos y generan mayor incertidumbre sobre el desarrollo del caso.
Las familias sostienen que los esfuerzos deben traducirse en resultados tangibles, ya que la ausencia de información certera incrementa la angustia y el desgaste emocional que enfrentan desde la desaparición.
Durante el mes de febrero, familiares viajaron a Sinaloa para reunirse con la fiscal estatal, quien les informó que las investigaciones continúan abiertas. Sin embargo, consideran que los avances aún no corresponden con la gravedad del caso.
A nivel federal, se ha señalado que existe coordinación entre distintas instituciones de seguridad para dar seguimiento a la desaparición, aunque hasta el momento no se han reportado resultados concluyentes.
En paralelo, autoridades municipales de Ixtlahuaca reiteraron su apoyo institucional y aseguraron que mantienen gestiones con instancias estatales y federales para acompañar el proceso.
Una jornada de protesta para mantener viva la búsqueda
Los familiares insisten en que la movilización del 23 de febrero busca visibilizar la problemática y mantener la atención pública sobre el caso. Aseguran que continuarán con las acciones de protesta hasta obtener información clara sobre el paradero de los jóvenes.
Para ellos, cada día sin respuestas representa una carga emocional mayor, por lo que llaman a la sociedad a sumarse y solidarizarse con la causa.







