Ciudad de México.- El Instituto Politécnico Nacional (IPN) decidió modificar la modalidad de su examen de admisión de segunda vuelta para los aspirantes de la Ciudad de México y el área metropolitana, en una medida que busca reforzar la seguridad y confianza en uno de los procesos más importantes para miles de jóvenes.
La evaluación correspondiente al proceso 2027-2, programada para el próximo 26 de septiembre, se realizará de manera presencial en la capital del país y municipios de la zona conurbada. En contraste, los aspirantes de los estados donde el IPN tiene presencia académica continuarán presentando el examen en línea.
La determinación ocurre después de la controversia generada alrededor del examen de ingreso a la UNAM, donde fueron detectadas irregularidades durante la aplicación de su primera evaluación completamente a distancia.
IPN no reporta hackeos, pero decide anticiparse
De acuerdo con información atribuida a fuentes del Politécnico, la institución no ha identificado hackeos, alteraciones de resultados ni anomalías en sus propias bases de datos.
A pesar de ello, el IPN optó por adoptar una medida preventiva para reducir los riesgos y fortalecer los controles de su proceso de admisión.
La decisión adquiere relevancia debido a que ambas instituciones han utilizado tecnología desarrollada por Territorium Life para sus evaluaciones digitales.
El antecedente de la UNAM generó dudas sobre la confiabilidad de los mecanismos utilizados para vigilar los exámenes a distancia, aun cuando esto no significa que los sistemas del IPN hayan sido vulnerados.
¿Por qué el examen será presencial en CDMX?
El cambio no representa el abandono total del examen digital por parte del Politécnico.
El instituto implementará un modelo híbrido: quienes aspiran a ingresar desde la Ciudad de México y su zona metropolitana deberán acudir a una sede física, mientras que los participantes de más de 20 estados continuarán utilizando la plataforma en línea.
Una de las principales razones para concentrar la aplicación presencial en la capital es que en esta región se encuentra el mayor número de aspirantes.
La medida, además, permitirá al IPN revisar y fortalecer sus mecanismos de seguridad tecnológica mientras mantiene el proceso de admisión en las entidades donde ya cuenta con infraestructura y unidades académicas.
El cambio modifica las reglas anunciadas previamente
La decisión también representa un ajuste respecto de la convocatoria que el IPN había publicado el pasado 15 de julio.
En ese documento se establecía que el examen sería aplicado en línea y que los aspirantes tendrían que contar con computadora, cámara web, micrófono y herramientas de navegación segura.
El sistema contemplaba además mecanismos de monitoreo durante la evaluación para identificar posibles irregularidades.
Ahora, para los aspirantes de la Ciudad de México y el área metropolitana, esas condiciones serán sustituidas por una aplicación presencial.
Para los estudiantes que participarán desde otras entidades, en cambio, el esquema digital continuará vigente.
El IPN ya había apostado por los exámenes digitales
El Politécnico comenzó a trasladar su examen de admisión hacia un modelo completamente digital en 2022.
La estrategia se apoyó en la plataforma Edtest.ai, desarrollada por Territorium, con herramientas destinadas a verificar la identidad de los aspirantes y supervisar las sesiones mediante tecnología.
En aquella etapa, el IPN reportó haber aplicado evaluaciones a decenas de miles de aspirantes de manera simultánea, utilizando mecanismos tecnológicos para enfrentar la elevada demanda.
Esa experiencia también fue considerada posteriormente como un antecedente para la implementación del examen de ingreso en línea de la UNAM.
Ahora, el escenario cambió.
El mismo modelo tecnológico que durante años representó una apuesta por modernizar los procesos de admisión se encuentra bajo un mayor escrutinio después de las irregularidades registradas en el proceso de la Universidad Nacional.
Fraudes en exámenes: el problema va más allá de la tecnología
La controversia también ha abierto una discusión sobre los mecanismos utilizados para seleccionar a los estudiantes que ingresan a las universidades públicas.
Luis Armando González Placencia, secretario general de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), ha planteado que el debate no debería limitarse a decidir si los exámenes deben hacerse en línea o presencialmente.
También sería necesario revisar qué tan pertinentes son estos mecanismos de evaluación y qué función cumplen dentro del proceso de admisión.
Y este punto resulta particularmente importante.
La tecnología puede ayudar a identificar a un aspirante, vigilar una sesión y detectar comportamientos sospechosos, pero ningún sistema tecnológico es suficiente si quienes buscan obtener un lugar mediante prácticas fraudulentas encuentran formas de evadir los controles.
¿El examen presencial recuperará la confianza?
Para muchos estudiantes, presentar un examen de admisión representa meses o incluso años de preparación.
Por ello, la percepción de que alguien puede obtener ventaja mediante trampas no solamente afecta a las instituciones, sino también a quienes compiten legítimamente por un lugar.
La decisión del IPN puede interpretarse como un intento de proteger la credibilidad del proceso antes de que aparezca un problema dentro de su propia evaluación.
Sin embargo, también plantea otra interrogante: si la tecnología era considerada suficientemente segura para realizar exámenes masivos, ¿qué cambió para que ahora sea necesario regresar parcialmente al modelo presencial?
La respuesta del Politécnico es preventiva: no se han detectado hackeos en sus sistemas, pero la institución prefiere reforzar sus controles ante el escenario generado por la UNAM.
Estas son las fechas de la segunda vuelta del IPN
De acuerdo con el calendario aprobado para el proceso de admisión, los aspirantes deberán considerar las siguientes fechas:
- Del 31 de agosto al 4 de septiembre: entrega de solicitud de registro y expedición de ficha de examen.
- 26 de septiembre: aplicación de la evaluación.
- 24 de octubre: publicación de resultados.
Para los aspirantes de la Ciudad de México y el área metropolitana, el examen será presencial. En los estados donde el IPN mantiene presencia académica, continuará el formato digital.
Opinión: el verdadero examen es recuperar la confianza
El cambio de modalidad puede parecer un retroceso tecnológico, pero también puede entenderse como una decisión pragmática.
Cuando la confianza en un proceso de admisión se pone en duda, la prioridad debería ser garantizar que todos los aspirantes compitan bajo las mismas condiciones.
El IPN no necesita esperar a enfrentar un escándalo propio para fortalecer sus mecanismos de seguridad. Si la modalidad presencial permite reducir riesgos en la zona donde se concentra la mayor cantidad de aspirantes, la decisión resulta comprensible.
Pero tampoco debería perderse de vista el problema de fondo: la seguridad de un examen no puede depender exclusivamente de si se presenta frente a una computadora o en un aula.
Las universidades necesitan mecanismos que combinen tecnología, supervisión humana, transparencia y consecuencias claras para quienes intenten alterar los resultados.
Porque al final, un examen de admisión no solamente mide conocimientos. También pone a prueba la capacidad de una institución para garantizar que el lugar obtenido por cada estudiante sea realmente resultado de su preparación.
¿Tú qué opinas?
Después de las irregularidades registradas en exámenes de admisión en línea, ¿consideras que el IPN hizo lo correcto al regresar a un examen presencial en la Ciudad de México o debería mantener la modalidad digital y mejorar sus mecanismos de seguridad?
La discusión apenas comienza y, para miles de aspirantes, lo que está en juego no es solamente una modalidad de examen, sino la confianza de que tendrán una oportunidad justa para ingresar a una de las instituciones educativas más importantes de México.







