Claudia Sheinbaum destacó en su Segundo Informe de Gobierno la reducción de la deuda de Pemex y nuevas inversiones para fortalecer la soberanía energética.
La presidenta aseguró que Pemex redujo su deuda en 20 mil millones de dólares y destacó inversiones en generación eléctrica
Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo colocó la política energética como uno de los principales temas de su Segundo Informe de Gobierno, al asegurar que México avanza en la recuperación de su soberanía energética.
Durante su mensaje en el Patio de Honor de Palacio Nacional, la mandataria defendió las decisiones tomadas en materia de petróleo, refinación y generación eléctrica, y aseguró que el país cuenta actualmente con una mayor capacidad para enfrentar las presiones internacionales sobre los combustibles.
Uno de los datos que destacó fue la reducción de 20 mil millones de dólares en la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Sheinbaum también defendió la construcción de la refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, proyecto que durante años generó críticas por su costo y construcción.
De acuerdo con la presidenta, la nueva capacidad de refinación permitió a México contar con mayores herramientas para hacer frente al incremento internacional en los precios de los combustibles.
¿Cuánto petróleo y gas produce actualmente México?
Durante su informe, Sheinbaum señaló que México produce alrededor de 1.77 millones de barriles de petróleo diarios, además de cerca de 5 mil millones de pies cúbicos de gas natural cada día.
En materia de refinación, indicó que el sistema nacional procesa actualmente más de 1.5 millones de barriles diarios.
Estos números forman parte de la estrategia del Gobierno federal para reducir la dependencia de combustibles provenientes del exterior y fortalecer la capacidad energética nacional.
La apuesta tiene una lógica clara: producir más petróleo, procesar una mayor cantidad dentro del país y contar con infraestructura suficiente para abastecer el mercado nacional.
Sin embargo, el desafío será determinar qué tan sostenible resulta este modelo frente a la transición energética mundial y la necesidad de reducir las emisiones contaminantes.
Pemex y CFE recuperan su carácter de empresas públicas
Otro de los puntos señalados por la presidenta fue la modificación constitucional que devolvió a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) su carácter de empresas públicas.
El cambio forma parte de la política energética de la actual administración, que busca fortalecer el papel del Estado en sectores considerados estratégicos.
Para el Gobierno federal, esta transformación representa un mecanismo para garantizar que las decisiones relacionadas con petróleo y electricidad respondan principalmente a los intereses nacionales.
La discusión, sin embargo, continúa abierta: ¿una mayor participación del Estado garantiza por sí misma una mejor política energética o también es indispensable demostrar eficiencia financiera, capacidad de inversión y mejores servicios?
México planea sumar 32 mil megawatts de capacidad eléctrica
La estrategia energética presentada por Sheinbaum no se limita al petróleo.
La presidenta afirmó que durante su administración se incorporarán 32 mil megawatts adicionales al Sistema Interconectado Nacional.
Uno de los objetivos planteados es incrementar la participación de las energías renovables, que pasaría de 24 a 38 por ciento, de acuerdo con las cifras presentadas durante el informe.
En los primeros dos años de gobierno, señaló, fueron terminadas seis plantas de ciclo combinado, con una capacidad conjunta de aproximadamente 3 mil megawatts.
También se realizaron trabajos de rehabilitación, modernización y repotenciación en ocho centrales hidroeléctricas.
Estas obras buscan incrementar la capacidad de generación y fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
Gobierno y empresas privadas invertirán en nuevos proyectos
Aunque la administración federal ha defendido un mayor papel de las empresas públicas, el plan energético también contempla la participación de la iniciativa privada.
Sheinbaum explicó que se abrió una convocatoria para desarrollar proyectos de generación eléctrica mediante esquemas de inversión mixta, bajo una proporción de 54 por ciento de participación pública y 46 por ciento privada.
Como resultado de los primeros concursos, fueron aprobados 38 proyectos, que en conjunto aportarían alrededor de 8 mil 25 megawatts de generación eléctrica y más de 2 mil 500 megawatts de almacenamiento.
La inversión asociada a estos proyectos asciende a aproximadamente 10 mil 600 millones de dólares.
El Gobierno federal anticipó que durante este mismo año se realizarán nuevos concursos bajo este esquema.
CFE prepara inversión millonaria para las redes eléctricas
La generación de electricidad no es el único reto.
México también necesita ampliar y modernizar las redes capaces de transportar la energía desde las plantas hasta hogares, comercios e industrias.
Por ello, la CFE inició un programa de inversión superior a 244 mil millones de pesos destinado a fortalecer las redes de transmisión y distribución.
La modernización de esta infraestructura será fundamental para que el crecimiento de la generación eléctrica pueda traducirse en un suministro más estable.
Electrificación: el otro frente de la estrategia energética
Durante su informe, la presidenta también destacó el llamado Plan de Justicia Energética, mediante el cual se han realizado 20 mil 377 obras de electrificación.
Según las cifras presentadas, estas acciones han beneficiado a más de 600 mil personas de comunidades alejadas.
La meta del Gobierno federal es alcanzar un nivel de electrificación de 99.9 por ciento para 2030.
El objetivo representa uno de los componentes sociales de la política energética, particularmente para comunidades que históricamente han enfrentado dificultades para acceder a infraestructura eléctrica.
¿México realmente está recuperando su soberanía energética?
El Segundo Informe de Gobierno deja claro cuál es la apuesta de la administración de Sheinbaum: fortalecer a Pemex y CFE, aumentar la generación eléctrica, ampliar la participación de renovables y reducir la dependencia energética del exterior.
Pero alcanzar la llamada soberanía energética no dependerá únicamente de construir refinerías, centrales eléctricas o redes de transmisión.
También será necesario garantizar que Pemex pueda mantener finanzas saludables, que la CFE tenga capacidad suficiente para responder al crecimiento de la demanda y que las energías renovables realmente incrementen su participación.
Además, México tendrá que enfrentar un escenario internacional donde la transición hacia fuentes de energía menos contaminantes avanza rápidamente.
La pregunta de fondo es inevitable: ¿la estrategia energética de México logrará combinar soberanía, precios competitivos, seguridad en el suministro y transición hacia energías más limpias?
Las inversiones anunciadas representan un paso importante, pero será la ejecución de los proyectos y sus resultados en los próximos años lo que permitirá saber si las metas planteadas en el Segundo Informe de Gobierno se convierten en una transformación real del sistema energético mexicano.







