El municipio apuesta por una atención cercana a la salud mental y busca que sus habitantes tengan acceso a orientación profesional antes de que una crisis se convierta en una emergencia.
San Mateo Atenco, Estado de México.— Hablar de salud mental también es hablar de prevención. En San Mateo Atenco, el gobierno municipal ha mostrado interés en fortalecer la atención psicológica de sus habitantes como una herramienta para detectar oportunamente situaciones de crisis y contribuir a la prevención del suicidio.
La estrategia parte de una idea fundamental: pedir ayuda no debería ser visto como una señal de debilidad, sino como una decisión responsable para proteger la propia vida y bienestar.
La prevención del suicidio requiere mucho más que reaccionar cuando ocurre una emergencia. Implica generar espacios de escucha, brindar acompañamiento profesional y acercar servicios especializados a quienes atraviesan momentos difíciles.
Atención psicológica: la prevención también empieza al escuchar
Uno de los principales retos en materia de salud mental es lograr que las personas busquen apoyo antes de llegar a una situación crítica.
Problemas familiares, duelos, dificultades económicas, aislamiento, violencia, estrés o cambios importantes en la vida pueden generar afectaciones emocionales que, si no reciben atención, pueden agravarse.
Por ello, contar con servicios de orientación y atención psicológica en el ámbito municipal puede convertirse en una herramienta importante para acercar ayuda a la población.
En San Mateo Atenco, el interés por fortalecer esta atención coloca a la salud mental dentro de una conversación que durante mucho tiempo permaneció relegada frente a otras necesidades sociales.
La prevención comienza cuando una persona sabe que existe un lugar al que puede acudir y, sobre todo, cuando siente que será escuchada sin ser juzgada.
Una responsabilidad que no corresponde solamente al gobierno
Aunque las instituciones tienen un papel fundamental, la prevención del suicidio también involucra a familias, escuelas, centros de trabajo y comunidades.
Detectar cambios importantes en el comportamiento de una persona cercana, escuchar sin minimizar lo que siente y acompañarla para buscar ayuda profesional puede ser determinante.
Frases como “échale ganas” o “hay personas que están peor” pueden cerrar una conversación que debería permanecer abierta.
Hablar de salud mental también salva vidas
Durante años, la salud mental fue tratada como un asunto secundario. Muchas personas aprendieron a ocultar tristeza, ansiedad, duelo o desesperanza por miedo a ser señaladas.
Esa cultura del silencio necesita cambiar..
La prevención empieza mucho antes de una emergencia: empieza escuchando, acompañando y haciendo accesible la ayuda profesional. Si tú o alguien cercano está atravesando una crisis emocional o existe riesgo de hacerse daño, busca ayuda profesional o contacta de inmediato a los servicios de emergencia de tu localidad.







