El Ayuntamiento de Jocotitlán, a través del Instituto de Protección para los Derechos de la Mujer y con apoyo de la Secretaría de las Mujeres del Estado de México, realizó un taller enfocado en desarrollar habilidades que puedan convertirse en oportunidades de emprendimiento.
Jocotitlán, Edomex.— Aprender una nueva actividad puede convertirse en algo más que un pasatiempo cuando existen herramientas para transformar ese conocimiento en una fuente de ingresos. Bajo esta perspectiva, el Ayuntamiento de Jocotitlán llevó a cabo un Taller de Velas Aromáticas, dirigido a fortalecer las habilidades de las personas participantes y acercarlas al emprendimiento.
La actividad se realizó a través del Instituto de Protección para los Derechos de la Mujer, en coordinación con la Secretaría de las Mujeres del Estado de México, y contó con el respaldo de la presidenta municipal Aylin López.
Durante el taller, las y los asistentes conocieron técnicas relacionadas con la elaboración de velas aromáticas, adquiriendo conocimientos que pueden ser utilizados posteriormente para desarrollar productos y explorar alternativas de autoempleo.
Del aprendizaje al emprendimiento: el reto está después del taller
Los cursos de capacitación pueden representar una primera puerta hacia el emprendimiento, pero transformar una habilidad en un negocio requiere mucho más que aprender a elaborar un producto.
Quienes decidan continuar por esta vía también necesitan conocer aspectos como costos de producción, fijación de precios, presentación, comercialización, redes sociales, administración y acceso a financiamiento.
En ese sentido, un taller puede convertirse en el primer paso de un proceso más amplio de capacitación económica.
Para las mujeres, además, contar con herramientas que permitan generar ingresos propios puede formar parte de estrategias orientadas a fortalecer su autonomía económica. Sin embargo, para que estos programas tengan un impacto duradero, resulta importante que las participantes tengan acceso a seguimiento y nuevas oportunidades de capacitación.
La actividad realizada en Jocotitlán pone sobre la mesa una pregunta que va más allá de la elaboración de velas: ¿qué sucede después de que termina el curso?
Si una persona aprende una nueva técnica, pero no cuenta con espacios para vender, asesoría para establecer precios o herramientas para administrar un pequeño negocio, el conocimiento adquirido puede quedarse solamente en una experiencia de capacitación.
Por ello, el verdadero desafío para las instituciones está en generar una ruta que permita pasar del taller al emprendimiento y del emprendimiento a un ingreso sostenible.
El desarrollo de habilidades productivas puede ser una alternativa para ampliar las oportunidades económicas de las familias, especialmente cuando se acompaña de capacitación empresarial, comercialización y seguimiento.
En Jocotitlán, el taller de velas aromáticas representa una acción concreta de capacitación. Ahora la pregunta para las autoridades y para las propias participantes es cómo convertir ese conocimiento en oportunidades reales.
¿Basta con aprender un oficio para iniciar un negocio o hace falta que los gobiernos acompañen a las emprendedoras hasta lograr que sus productos lleguen al mercado?







