Sofía Madaí, estudiante de 11 años desaparecida en Tultitlán, fue localizada sin vida en Cuautitlán Izcalli. Su familia exige esclarecer el caso.
ESTADO DE MÉXICO. La desaparición de Sofía Madaí, una estudiante de 11 años, terminó en tragedia luego de que fuera localizada sin vida en Cuautitlán Izcalli. Mientras su familia mantenía la esperanza de encontrarla, las autoridades realizaban las diligencias para identificar el cuerpo de la menor, cuyo caso ahora exige respuestas sobre lo ocurrido y las circunstancias de su muerte.
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, Sofía fue vista por última vez el 26 de septiembre, alrededor de las 18:00 horas, en calles de la colonia Benito Juárez, en Tultitlán. Llevaba su mochila y una sudadera roja; después, presuntamente abordó una unidad de transporte público y sus familiares perdieron contacto con ella.
Días más tarde, su cuerpo fue encontrado a un costado de la carretera Chamapa-Lechería, en el Estado de México. La identificación no ocurrió de inmediato, pues inicialmente se difundieron características físicas y un rango de edad que no coincidían con los datos de la niña que su familia buscaba.
La identificación de Sofía y las preguntas que siguen sin respuesta
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México confirmó posteriormente que el cuerpo correspondía a Sofía Madaí. Según la información compartida sobre la investigación, la causa de muerte fue asfixia mecánica por estrangulamiento.
La noticia provocó dolor entre sus familiares, amistades y personas que habían difundido información para ayudar a localizarla. En redes sociales, allegados la recordaron como una niña alegre, querida por sus compañeros y con un sueño que reflejaba su cariño por los animales: quería ser veterinaria para ayudar a los gatitos.
La confusión inicial en la identificación también dejó una cuestión delicada para las autoridades: cómo se desarrollaron las labores forenses y de búsqueda, y de qué manera se compartió la información necesaria para que sus familiares pudieran reconocerla.
El caso quedó bajo investigación de la Fiscalía mexiquense, instancia que deberá esclarecer las circunstancias de la desaparición, identificar a quien o quienes resulten responsables y determinar si hubo omisiones durante las actuaciones correspondientes.
La madre buscó por su cuenta videos de seguridad
Mónica Alejandra, madre de Sofía, acudió a las instalaciones de la Fiscalía estatal acompañada por integrantes del colectivo Reconstruyendo Vidas para exigir avances y respuestas sobre la muerte de su hija.
De acuerdo con lo denunciado por Asiel Alberto de la Rosa, fundador de la organización, la madre tuvo que realizar gestiones por cuenta propia para conseguir videos de cámaras de seguridad que podrían ayudar a reconstruir los últimos momentos de la menor.
Este señalamiento abre interrogantes sobre el acompañamiento brindado a la familia y la manera en que se recabaron elementos que podrían resultar relevantes para la investigación. La información disponible no permite establecer por sí sola si existió una omisión institucional, por lo que corresponde a las autoridades aclarar qué diligencias se realizaron y cómo se incorporaron las grabaciones a la carpeta correspondiente.
En casos de desaparición de niñas, niños y adolescentes, el tiempo, la coordinación entre instituciones y la comunicación con las familias son fundamentales. La investigación no solo debe buscar responsables, sino también ofrecer información clara y evitar que quienes atraviesan una situación de esta gravedad tengan que enfrentar solos los procedimientos.
Dar acceso a la información también es una forma de no dejar casos impunes
La historia de Sofía Madaí no debe quedar reducida a una cifra más de desapariciones ni a una publicación que desaparece de las redes sociales con el paso de los días. Detrás de su nombre había una niña que estudiaba sexto de primaria, convivía con sus amistades y soñaba con cuidar animales. Su familia tenía derecho a buscarla y merece respuestas claras sobre lo que ocurrió.
También es indispensable que las autoridades expliquen cómo se desarrollaron las labores de búsqueda e identificación, qué seguimiento se dio a los videos de seguridad y cuáles son los avances de la investigación, sin poner en riesgo las diligencias ni vulnerar la privacidad de la menor.
La exigencia de justicia debe acompañarse de investigaciones rigurosas, atención digna a las familias y mecanismos efectivos para actuar ante la desaparición de menores.
¿Qué deben mejorar las autoridades del Estado de México en los protocolos de búsqueda, identificación y atención a familiares para que ninguna familia tenga que enfrentar sola la incertidumbre de una desaparición?







