La contienda por la rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex) vive momentos de alta tensión e incertidumbre. El nombre de Laura Benhumea, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, ha generado polémica no solo por su historial reciente, sino por los rumores que apuntan a una posible declinación en favor de Eréndira Fierro, una de las figuras más visibles en la carrera por la rectoría.
Según fuentes cercanas al proceso universitario, la candidatura de Benhumea estaría cerca de ceder, alimentando la narrativa de un presunto acuerdo político interno que desde el inicio habría definido el rumbo de esta elección. Esto ha encendido las alarmas dentro de la comunidad universitaria, donde crece la percepción de que se estaría legitimando una decisión ya tomada, disfrazada de competencia democrática.
La sombra del paro estudiantil y su desenlace
Laura Benhumea enfrenta críticas desde que se le relacionó con el manejo del paro estudiantil en su facultad. Diversos sectores estudiantiles acusan que el conflicto se desactivó de forma artificial, con la intervención de alumnos que no formaban parte activa de las clases, todo con el objetivo —según denuncias— de proteger la imagen de Eréndira Fierro y evitar mayores desgastes al bloque que ahora parece unificado.
Aunque en redes sociales Benhumea ha comenzado a hablar de “unidad” y “perdón”, muchos interpretan estos mensajes como un intento por suavizar la posible entrega política de su proyecto a otra aspirante. La sospecha de un pacto entre candidatas no solo debilita su imagen, sino que podría dejar secuelas en la credibilidad del proceso mismo.
Integrantes cuestionados y falta de transparencia
A lo anterior se suma otro foco rojo: integrantes de la planilla de Benhumea han sido señalados por contar con denuncias formales por acoso y violencia de género, un tema especialmente delicado en un entorno universitario que ha exigido protocolos claros y sanciones ejemplares. Estas acusaciones, lejos de ser aclaradas públicamente, han sido ignoradas por la campaña, lo que aumenta el malestar y la percepción de impunidad.
Por otro lado, la opacidad en el manejo de los recursos de campaña ha generado indignación. Trascendidos indican que Eréndira Fierro habría superado los 120 millones de pesos en gastos, y que el total entre todas las aspirantes ya rebasa los 150 millones de pesos. Esta cifra contrasta con las necesidades urgentes de infraestructura, servicios y becas dentro de la UAEMex, y ha alimentado una fuerte crítica entre estudiantes, docentes y trabajadores.
¿Renuncia o estrategia? El verdadero papel de Benhumea
Con el escenario actual, la comunidad universitaria se pregunta: ¿Seguirá Laura Benhumea realmente en la contienda o solo está allanando el camino para otra aspirante? Su silencio ante señalamientos clave, la falta de claridad en sus decisiones, y los mensajes ambiguos que emite, hacen pensar que su candidatura pudo haber sido una jugada temporal para legitimar una estructura que opera desde las sombras.
La exigencia de transparencia, ética y responsabilidad institucional se mantiene como bandera principal entre los distintos sectores universitarios. En este contexto, cada paso dado por las aspirantes será observado con lupa, especialmente cuando las sospechas de acuerdos previos y favoritismos están más latentes que nunca.