Las intensas lluvias registradas la tarde del sábado provocaron graves inundaciones en la Central de Abasto de Toluca, afectando a comerciantes, compradores y al tránsito vehicular en la zona. Las naves D, E y F del mercado resultaron especialmente afectadas por el estancamiento del agua, mientras que el estacionamiento y la salida hacia la avenida López Portillo colapsaron por la acumulación del líquido.
Las precipitaciones no solo anegaron los pasillos de la central, sino que también causaron que decenas de vehículos, incluidos camiones de carga, quedaran inmovilizados. En la salida principal, el nivel del agua alcanzó la mitad de los neumáticos de varios automóviles, impidiendo su avance. Comerciantes, solidarios con sus colegas, ayudaron a empujar camionetas que transportaban productos perecederos y urgían salir del lugar.
Locatarios del mercado mayorista coincidieron en que el problema no es nuevo. Las inundaciones son recurrentes durante la temporada de lluvias, y aseguran que la causa principal es el deficiente sistema de drenaje que no soporta las descargas pluviales. Pese a múltiples solicitudes a las autoridades municipales y estatales, no se han realizado mejoras significativas en la infraestructura.
Otro de los factores que agrava la situación, señalaron los afectados, es la acumulación de basura dentro y fuera de la Central de Abasto. Los desechos, en especial la materia orgánica, obstruyen las rejillas de desagüe, lo que impide que el agua fluya adecuadamente y termina por inundar los locales.
Aunque las afectaciones fueron considerables, los comerciantes ya se preparan para reabrir sus negocios. Esta misma noche han iniciado labores de limpieza y saneamiento, con el objetivo de estar listos para atender a las miles de personas que cada domingo acuden a este centro de abasto, uno de los más importantes de Toluca.