“La eritrosina”, conocida como colorante Rojo 3, dejará de utilizarse en alimentos procesados en México. Las empresas tendrán un periodo de transición para modificar sus fórmulas.
El color de muchos de los dulces, caramelos y postres que se venden en México comenzará a cambiar en los próximos años. El Gobierno federal oficializó la prohibición del uso del colorante Rojo 3, también conocido como eritrosina, un aditivo ampliamente utilizado en productos ultraprocesados por su capacidad para proporcionar tonalidades rojas y rosas intensas.
La medida ya fue publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) durante mayo de 2026 y establece un periodo de hasta dos años para que la industria alimentaria sustituya este ingrediente por alternativas autorizadas.
¿Por qué se prohibió la eritrosina en México?
De acuerdo con las autoridades sanitarias, la decisión responde a evaluaciones científicas que consideran que la exposición al colorante Rojo 3 representa un riesgo para la salud cuando se consume en determinadas cantidades. Además, se señaló que en algunos sectores de la población mexicana el consumo podría superar los niveles considerados seguros.
Con esta medida, México se suma a la tendencia internacional de revisar el uso de ciertos aditivos alimentarios en productos de consumo masivo.
¿Qué productos contienen el colorante Rojo 3?
La eritrosina es utilizada principalmente para intensificar colores rojos, rosas o fucsias en diversos alimentos procesados. Entre los productos donde suele encontrarse destacan:
- Gelatinas en polvo.
- Gomitas.
- Caramelos.
- Chicles.
- Flanes instantáneos.
- Algunos postres industrializados.
- Determinadas bebidas.
- Frutas procesadas o decoradas con colorantes artificiales.
No todos los productos de estas categorías contienen eritrosina, por lo que será necesario revisar el etiquetado de cada alimento.
¿Desaparecerán estos productos de los supermercados?
No. La prohibición no implica que los alimentos sean retirados de inmediato del mercado.
El periodo de transición permitirá que los fabricantes reformulen sus productos utilizando otros colorantes permitidos que mantengan una apariencia similar sin incumplir la nueva regulación.
Por ello, los consumidores podrían notar cambios graduales en el color de algunos dulces y alimentos durante los próximos meses y años.
Industria alimentaria deberá adaptar sus fórmulas
Las empresas tendrán hasta dos años para modificar la composición de los productos que actualmente utilizan eritrosina, por lo que se espera una actualización progresiva de ingredientes y etiquetas conforme avance la implementación de la normativa.
La medida forma parte de las acciones orientadas a fortalecer la regulación de aditivos alimentarios y reducir la exposición de la población a sustancias que las autoridades consideran potencialmente riesgosas.
Nos acostumbramos a preocuparnos por el sabor, el precio o la promoción de lo que compramos, pero pocas veces nos detenemos a leer lo que realmente contienen los alimentos. Si un ingrediente es retirado por posibles riesgos para la salud, vale la pena preguntarnos: ¿cuántas cosas consumimos todos los días sin saber qué llevan ni cómo pueden afectar nuestro bienestar a largo plazo? Tal vez el cambio más importante no sea el color de un dulce, sino los hábitos con los que elegimos lo que ponemos sobre nuestra mesa.







