Argentina.— El número de empresas registradas en Argentina continúa a la baja durante la administración del presidente Javier Milei, de acuerdo con un análisis de Fundar que muestra una reducción importante del tejido empresarial desde noviembre de 2023.
El dato resulta relevante porque las empresas que dejan de operar representan no solo establecimientos que desaparecen del registro, sino también puestos de trabajo y actividad económica que pueden verse afectados.
Según el Monitor mensual de empresas de Fundar, elaborado a partir de información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, desde noviembre de 2023 se ha registrado una disminución de más de 28 mil empresas hasta abril de 2026, equivalente a 5.5% del total.
La metodología considera como empresa a las personas físicas o jurídicas que cuentan con al menos un trabajador registrado, por lo que las cifras no incluyen a quienes trabajan exclusivamente por cuenta propia ni al servicio doméstico.
¿Qué sectores han perdido más empresas en Argentina?
El retroceso no se concentra en una sola actividad económica. Fundar señala que 14 de los 18 sectores analizados registraron una disminución en el número de empresas desde el inicio del actual gobierno.
Entre los sectores con mayores pérdidas acumuladas aparecen transporte y almacenamiento, con una reducción de 16.52%; las actividades inmobiliarias, con 13.43%, y la construcción, con 9.15%.
La situación también se ha reflejado en actividades vinculadas con el consumo. En abril de 2026, por ejemplo, el sector de alojamiento y gastronomía fue el que registró la mayor caída mensual, con 3.7% menos empresas.
El panorama empresarial coincide con otros indicadores que muestran dificultades en distintos segmentos de la economía argentina. En mayo de 2026, la producción industrial manufacturera cayó 5.7% interanual, mientras que en los primeros cinco meses del año acumuló una disminución de 3.1%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
¿Por qué están cerrando empresas en Argentina?
El número de cierres no puede atribuirse automáticamente a una sola causa. Sin embargo, el debate económico en Argentina se ha centrado en el impacto que tienen las medidas implementadas por el gobierno de Milei sobre las empresas, particularmente las pequeñas y medianas.
La apertura de las importaciones, la evolución del consumo interno, los costos operativos y las condiciones de acceso al financiamiento forman parte de los factores que pueden determinar si una empresa logra mantenerse en funcionamiento.
El propio seguimiento de Fundar muestra casos de compañías que han reducido operaciones, cerrado plantas o ingresado en procesos preventivos de crisis. Entre las causas mencionadas por algunas empresas aparecen la caída del consumo, los costos energéticos, el precio de los combustibles y las dificultades para acceder al crédito.
Al mismo tiempo, la administración de Milei sostiene una estrategia orientada a modificar profundamente la estructura económica argentina, con medidas destinadas a reducir el tamaño del Estado, desregular actividades y favorecer la inversión privada.
Por ello, las cifras de cierres empresariales forman parte de una discusión económica más amplia: mientras sus críticos advierten sobre el impacto de las políticas de ajuste y apertura comercial, sus defensores argumentan que el proceso busca corregir desequilibrios acumulados durante años.
Argentina enfrenta un escenario empresarial complicado
Los datos disponibles muestran que la reducción del número de empresas no se limita a un periodo aislado.
El Monitor de Fundar señala que en abril de 2026 se registró la decimoquinta caída mensual consecutiva y que, respecto de abril de 2025, había 14 mil 338 empresas menos.
Además, 23 de las 24 provincias argentinas presentaban una disminución en la cantidad de empresas desde la llegada del actual gobierno. La única excepción era Neuquén, que mostraba un crecimiento de 1.9% respecto de noviembre de 2023.
Esto significa que el fenómeno tiene una dimensión nacional y no se concentra únicamente en Buenos Aires.
¿El cierre de empresas significa que la economía argentina está peor?
Esta es quizá la pregunta más importante detrás de las cifras.
El cierre de miles de empresas representa un golpe para determinados sectores y trabajadores, pero por sí solo no permite medir toda la evolución de una economía. También es necesario observar la creación de nuevas compañías, la inversión, el empleo, los salarios, el consumo y la productividad.
La administración de Milei ha apostado por una transformación económica de gran alcance. El desafío será determinar si los costos de esa transición terminan compensándose con una recuperación sostenida de la inversión y la actividad productiva.
Y mi pregunta es:
¿Cuánto tiempo puede soportar una economía la desaparición de empresas antes de que el impacto se refleje de manera más profunda en el empleo y el consumo?







