Un joven de 25 años perdió la vida cuando era trasladado para recibir atención médica después de presentar convulsiones mientras se encontraba internado en un centro de rehabilitación de Zinacantepec. La Fiscalía del Estado de México investiga las circunstancias del fallecimiento.
Zinacantepec, Estado de México.– La muerte de un joven de 25 años ocurrida este 5 de octubre en el municipio de Zinacantepec puso bajo investigación las circunstancias en las que recibió atención mientras permanecía internado en un centro de rehabilitación.
De acuerdo con reportes sobre el caso, el joven, identificado como Emilio, se encontraba en un centro de rehabilitación ubicado en la comunidad de San Lorenzo Cuauhtenco, cuando comenzó a presentar convulsiones y su estado de salud se agravó.
Ante la emergencia, se buscó trasladarlo para que recibiera atención médica. El vehículo en el que era transportado llegó hasta las instalaciones de Protección Civil y Bomberos de Zinacantepec, en San Luis Mextepec, donde paramédicos intentaron auxiliarlo.
Sin embargo, al realizar la valoración correspondiente, confirmaron que el joven ya no contaba con signos vitales.
Fiscalía investiga qué ocurrió dentro del centro de rehabilitación
Tras conocerse el fallecimiento, elementos de seguridad acudieron al sitio y dieron aviso a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
Personal ministerial y forense realizó las diligencias correspondientes y llevó a cabo el levantamiento del cuerpo para continuar con las investigaciones. La causa precisa del fallecimiento deberá establecerse mediante los estudios periciales y la necropsia.
Hasta el momento, no existe base suficiente para afirmar que el joven murió específicamente por intoxicación etílica, por una condición relacionada con el consumo de alcohol o como consecuencia directa de una acción u omisión del centro de rehabilitación.
De acuerdo con versiones difundidas sobre el caso, el establecimiento habría sostenido que el joven ya presentaba un estado de salud delicado antes de su ingreso. No obstante, esa versión deberá ser contrastada por las autoridades con los testimonios, antecedentes médicos, peritajes y demás elementos que formen parte de la investigación.
También se ha señalado que familiares habrían referido que el joven había estado anteriormente en otros centros de rehabilitación, aunque este dato tampoco determina por sí mismo las causas de su fallecimiento.
La muerte deja preguntas sobre la atención en los anexos
El caso vuelve a colocar bajo la lupa las condiciones en las que operan algunos centros de rehabilitación y la atención que reciben las personas que ingresan para tratar problemas relacionados con el consumo de sustancias.
Pero también es importante evitar conclusiones anticipadas. Una investigación seria tendrá que establecer en qué condiciones ingresó el joven, cuál era su estado de salud, qué atención recibió al presentar las convulsiones, cuánto tiempo transcurrió antes de solicitar ayuda y cuáles fueron las circunstancias que rodearon su traslado.
Esos elementos serán fundamentales para determinar si se trató de una emergencia médica inevitable o si existieron factores que deban ser revisados por las autoridades.
Una familia merece conocer qué pasó
La muerte de un joven de apenas 25 años dentro de un contexto de rehabilitación no puede reducirse solamente a una cifra más de la nota roja. Detrás del caso existe una familia que ahora necesita respuestas y una investigación capaz de esclarecer los hechos.
También debe evitarse el señalamiento automático contra el centro de rehabilitación mientras no existan conclusiones oficiales. Investigar no significa condenar anticipadamente, pero tampoco significa dejar sin respuesta las circunstancias que rodearon un fallecimiento.
Si una persona ingresa a un centro para recibir ayuda y posteriormente sufre una emergencia médica que termina con su muerte, resulta indispensable conocer qué protocolos se aplicaron y si la atención fue oportuna.
La pregunta para las autoridades y para la sociedad es inevitable: ¿los centros de rehabilitación cuentan realmente con protocolos suficientes para atender una emergencia médica y trasladar de inmediato a una persona cuyo estado de salud se vuelve crítico?
La respuesta deberá surgir de la investigación de la Fiscalía y de las pruebas periciales. Mientras tanto, el caso de Emilio recuerda que detrás de cada persona que busca rehabilitarse existe también el derecho a recibir atención digna, segura y oportuna.







