El Poder Judicial del Estado de México busca consolidar espacios laborales más incluyentes, saludables y libres de violencia mediante una estrategia dirigida a sus 6 mil 489 personas servidoras judiciales. El programa contempla cuatro ejes y da continuidad a medidas como licencias de paternidad, apoyos para guarderías y salas de lactancia.
Toluca, Estado de México.— Fortalecer el bienestar del personal, promover la igualdad y prevenir la discriminación son algunos de los objetivos del Programa de Cultura Institucional del Poder Judicial del Estado de México (PJEdomex), una estrategia con la que la institución busca transformar sus entornos laborales y reforzar su compromiso con una justicia más humana e incluyente.
Presentado en mayo de 2026 y publicado en la Gaceta del Gobierno el pasado 13 de octubre, el programa articula distintas acciones institucionales para impulsar relaciones laborales basadas en el respeto, la corresponsabilidad y la dignidad de las personas.
De acuerdo con la información institucional, el PJEdomex se posiciona como la primera institución pública de la entidad y el primer Poder Judicial en implementar una estrategia de esta naturaleza. Su alcance comprende a 6 mil 489 personas servidoras judiciales, para quienes se busca generar mejores condiciones de desarrollo profesional y bienestar personal.
La iniciativa también se vincula con el Plan de Desarrollo del Poder Judicial del Estado de México 2025-2027, así como con principios de derechos humanos, igualdad sustantiva y no discriminación.
Cuatro ejes para transformar la cultura laboral del Poder Judicial
El Programa de Cultura Institucional se organiza en cuatro líneas de acción que buscan atender diferentes aspectos de la vida laboral y las relaciones dentro de la institución.
- Cultura organizacional y entorno laboral: promueve la igualdad de oportunidades, la inclusión y el desarrollo del talento humano.
- Corresponsabilidad en la vida laboral, personal y familiar: busca favorecer el equilibrio entre las obligaciones profesionales, la vida personal y las responsabilidades de cuidado.
- Salud integral y autocuidado laboral: contempla acciones orientadas a la prevención y a la construcción de condiciones de trabajo saludables.
- Cero tolerancia a la violencia y la discriminación: establece como principios el respeto a la dignidad, la protección de los derechos humanos y la no discriminación.
A través de estos ejes, la institución busca integrar esfuerzos que ya se desarrollaban en distintas áreas, darles continuidad y ampliar su alcance mediante una estrategia común.
El reto será lograr que estos principios se reflejen en la experiencia cotidiana de las personas trabajadoras, desde las relaciones entre compañeros hasta los mecanismos para atender posibles situaciones de violencia o desigualdad.
Licencias de paternidad, guarderías y salas de lactancia
El Poder Judicial mexiquense también destacó algunas de las medidas que forman parte de sus políticas de bienestar y corresponsabilidad familiar.
Entre 2023 y 2025, 172 servidores públicos recibieron licencias de paternidad, una medida que permite participar en el cuidado de sus hijas e hijos y contribuye a reconocer que las responsabilidades familiares no deben recaer exclusivamente en las mujeres.
En materia de cuidados infantiles, las convocatorias de apoyos económicos para guarderías realizadas entre 2023 y 2026 beneficiaron a 298 personas servidoras judiciales y facilitaron el cuidado de 305 niñas y niños.
A estas acciones se suma la habilitación de 19 salas de lactancia en distintos inmuebles judiciales, espacios que buscan ofrecer condiciones adecuadas para las trabajadoras que necesitan continuar con esta práctica durante su jornada laboral.
Estas medidas representan herramientas concretas para atender necesidades relacionadas con la crianza, la maternidad y la paternidad. Sin embargo, su impacto también depende de que el personal conozca los beneficios, pueda acceder a ellos sin obstáculos y cuente con condiciones laborales que permitan ejercerlos efectivamente.
Una justicia más humana comienza dentro de las instituciones
El Programa de Cultura Institucional parte de la premisa de que el bienestar de quienes trabajan en el sistema judicial puede influir en la calidad del servicio que recibe la población.
La construcción de espacios laborales respetuosos, saludables e incluyentes es relevante para una institución cuya función exige responsabilidad, imparcialidad y atención a las necesidades de las personas.
No obstante, la transformación de una cultura organizacional requiere algo más que establecer lineamientos. También implica revisar prácticas internas, identificar posibles desigualdades, atender las denuncias de manera oportuna y evaluar periódicamente los resultados de las medidas implementadas.
En ese sentido, el seguimiento del programa permitirá conocer si sus objetivos se traducen en cambios perceptibles para el personal y en mejores condiciones para el desempeño de las funciones judiciales.
¿Cómo se medirá el impacto de esta política institucional?
La creación de un programa que coloca en el centro la igualdad, el bienestar y la prevención de la violencia representa una oportunidad para fortalecer las condiciones laborales dentro del Poder Judicial del Estado de México.
Las licencias de paternidad, los apoyos para guarderías y las salas de lactancia son acciones que pueden contribuir a una mayor corresponsabilidad familiar y a un entorno de trabajo más incluyente. Su importancia radica no solo en su existencia, sino en que las personas puedan ejercer estos beneficios de manera efectiva.
Sin embargo, una política institucional debe evaluarse por sus resultados, no únicamente por su presentación o publicación oficial. Para conocer su alcance será necesario contar con indicadores claros, información periódica y mecanismos que permitan identificar avances y áreas de mejora.
También será importante garantizar que los principios de cero tolerancia a la violencia y la discriminación se apliquen de manera consistente en todas las áreas y niveles de la institución.
La pregunta para el Poder Judicial del Estado de México es: ¿qué indicadores y mecanismos de evaluación permitirán demostrar que este programa ha reducido las desigualdades, mejorado el bienestar laboral y fortalecido la prevención de la violencia dentro de la institución?
Y para la ciudadanía queda otra reflexión: ¿cómo puede una institución garantizar una justicia cercana, imparcial y humana si esos mismos principios no se viven primero en sus espacios de trabajo?
El Programa de Cultura Institucional abre una ruta para avanzar en esa dirección. Su verdadero alcance se conocerá a partir de la continuidad de las medidas, la transparencia de sus resultados y los cambios concretos que experimenten tanto el personal judicial como las personas que acuden en busca de justicia.







