Reforma a la UAEMEX avanza en el Congreso mexiquense: buscan cambiar la elección de rectoría
El Congreso del Estado de México analiza una reforma a la UAEMEX que propone voto universal, fiscalización y cambios en la elección de autoridades universitarias.
Congreso mexiquense abre el debate sobre el futuro de la UAEMEX
La reforma a la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX) comenzó a avanzar en el Congreso local, donde las Comisiones Unidas de Gobernación y Puntos Constitucionales y de Educación iniciaron el análisis de distintas propuestas para modificar las reglas que rigen la vida interna de la institución.
La discusión involucra a legisladores de Morena y Movimiento Ciudadano, así como al Poder Ejecutivo estatal, en un proceso que podría modificar la elección de autoridades, la integración de los órganos universitarios y los mecanismos de vigilancia de los recursos públicos.
Uno de los principales planteamientos es sustituir los actuales procedimientos de designación por un modelo de voto directo, libre y secreto para elegir a la persona titular de la Rectoría y a las direcciones de las facultades. De concretarse, el cambio abriría una nueva etapa en la participación de estudiantes, docentes y personal administrativo.
Sin embargo, el avance legislativo también plantea interrogantes: ¿la reforma garantizará una mayor participación de la comunidad universitaria o solamente modificará el equilibrio de poder entre los grupos que influyen en las decisiones de la institución?
Morena y Movimiento Ciudadano proponen cambios en la elección de autoridades
Durante el análisis legislativo, el diputado de Morena Rigoberto Vargas Cervantes encabezó los trabajos de las comisiones, en los que se busca integrar las coincidencias de las distintas iniciativas para elaborar un dictamen.
Por su parte, el legislador morenista Octavio Martínez Vargas presentó una propuesta que contempla modificaciones a la Constitución y a la Ley de Educación del Estado de México. Entre sus planteamientos se encuentran el presupuesto participativo, la fiscalización interna y el establecimiento de sanciones más severas ante conductas como corrupción, conflictos de interés y violencia de género.
El diputado Gerardo Pliego Santana también planteó cambios en la estructura universitaria, entre ellos una mayor paridad de género en el Consejo Universitario, la representación de los centros universitarios descentralizados y la creación de un órgano electoral independiente. Su iniciativa contempla, además, un plazo de 120 días para adecuar la normativa interna una vez aprobado el decreto.
Desde Movimiento Ciudadano, la diputada Ruth Salinas Reyes expuso una postura orientada a establecer por ley el voto universal y fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas. La propuesta también contempla dar intervención al Ministerio Público cuando existan indicios de delitos y revisar periódicamente el marco jurídico universitario mediante consultas vinculantes.
Aunque las propuestas comparten la intención de modificar aspectos del funcionamiento institucional, todavía será necesario conocer qué planteamientos quedarán finalmente incluidos en el dictamen y cuáles serán descartados durante la negociación parlamentaria.
Delfina Gómez respalda una nueva etapa para la universidad
La iniciativa del Ejecutivo estatal, respaldada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y aprobada por el Consejo Universitario, también forma parte de la discusión.
Durante los trabajos legislativos participó Evangelina Sales Sánchez, consejera jurídica de la UAEMEX, quien defendió el proyecto gubernamental y señaló que busca incorporar a la normativa los resultados de una consulta previa realizada con integrantes de la comunidad universitaria.
Este punto será relevante para determinar hasta qué grado las propuestas recogidas durante las consultas se reflejarán en el contenido definitivo de la reforma.
La participación del gobierno estatal en el proceso abre un debate necesario sobre los límites de la intervención de los poderes públicos en una universidad autónoma. La actualización de las leyes puede ser legítima, pero debe realizarse con respeto a la capacidad de la institución para gobernarse y tomar decisiones académicas sin presiones políticas.
¿Democratización universitaria o nueva disputa por el poder?
La posibilidad de elegir a las autoridades mediante voto directo representa una oportunidad para ampliar la participación de la comunidad universitaria. También podría contribuir a que los procesos de elección sean más transparentes y a que las personas aspirantes presenten sus propuestas ante estudiantes, docentes y trabajadores.
No obstante, cambiar las reglas de elección no garantiza por sí solo que desaparezcan las prácticas de concentración de poder. Para que la reforma tenga resultados reales, será indispensable contar con reglas claras, autoridades electorales independientes, condiciones equitativas para las candidaturas y mecanismos eficaces para prevenir la coacción del voto.
La fiscalización de los recursos y la atención a casos de corrupción o violencia también requieren procedimientos que ofrezcan garantías, investigaciones imparciales y consecuencias verificables. De poco serviría aprobar nuevas disposiciones si no existen condiciones para aplicarlas de manera efectiva.
La discusión en el Congreso mexiquense debe ir más allá de las coincidencias entre partidos políticos. El verdadero parámetro de éxito será que la comunidad universitaria tenga una participación efectiva y que la autonomía de la UAEMEX quede protegida frente a intereses externos e internos.
¿Consideras que elegir a la Rectoría mediante voto directo democratizará realmente la UAEMEX o existe el riesgo de que los grupos políticos trasladen sus disputas al interior de la universidad?







