El operador fue separado de sus funciones y quedó a disposición del Ministerio Público. El incidente ocurrió en la colonia Nueva Santa María y dejó una persona lesionada, además de daños en varios vehículos.
Ciudad de México.— Una ambulancia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) protagonizó un incidente vial en la alcaldía Azcapotzalco, luego de que su conductor presuntamente manejara bajo los efectos del alcohol, atropellara a una persona y chocara contra varios vehículos estacionados.
Los hechos ocurrieron en inmediaciones de la colonia Nueva Santa María, donde el operador perdió el control de la unidad institucional. Videos difundidos en redes sociales muestran parte del recorrido de la ambulancia y la intervención de un motociclista que siguió al vehículo hasta conseguir que se detuviera.
De acuerdo con los reportes publicados sobre el caso, elementos de las autoridades capitalinas detuvieron al conductor y posteriormente quedó a disposición del Ministerio Público, instancia que deberá determinar las responsabilidades correspondientes.
El número exacto de vehículos afectados presenta diferencias entre los reportes periodísticos; algunas publicaciones refieren seis automóviles y otras señalan una cifra mayor. Por ello, la cantidad definitiva deberá establecerse con base en las investigaciones oficiales.
IMSS separa al conductor de su cargo y dará seguimiento a los afectados
Tras conocer lo ocurrido, el IMSS informó que el trabajador fue separado inmediatamente de sus funciones y quedó sujeto a la investigación ministerial.
La institución señaló que no tolerará conductas que pongan en riesgo a la población y que, una vez concluidas las investigaciones, se aplicarán las sanciones que correspondan.
El Instituto también indicó que dará seguimiento a la persona lesionada y a los daños materiales ocasionados durante el incidente.
El caso resulta especialmente delicado porque se trata de una unidad destinada a participar en servicios relacionados con la atención médica. El propio IMSS mantiene protocolos de protección civil y seguridad para responder ante emergencias, además de una amplia red de ambulancias y servicios hospitalarios.
La investigación tendrá que determinar, entre otros aspectos, las circunstancias en las que el trabajador tomó el control de la ambulancia, si efectivamente conducía bajo los efectos del alcohol y las responsabilidades administrativas, laborales y penales que pudieran derivarse.
Una ambulancia no puede convertirse en un riesgo para la población
Una ambulancia representa una herramienta fundamental para atender emergencias. Por ello, cualquier conducta que comprometa la seguridad de peatones, automovilistas o pacientes merece una investigación seria.
El hecho de que el vehículo pertenezca a una institución de salud agrega una pregunta relevante: ¿qué controles existen para impedir que una unidad oficial sea conducida bajo condiciones que puedan poner en peligro a terceros?
Separar al trabajador de sus funciones después del incidente es una medida inmediata, pero también será importante conocer qué determinan las investigaciones y si existen protocolos suficientes de supervisión, prevención y control.
La responsabilidad tampoco debería limitarse a determinar qué ocurrió en la calle. Si se confirma que el conductor manejaba en estado de ebriedad, será necesario revisar cómo fue posible que una unidad institucional saliera a circulación en esas condiciones.
La ciudadanía tiene derecho a exigir que los vehículos oficiales, particularmente aquellos destinados a servicios de emergencia, sean utilizados bajo estrictos estándares de seguridad.
¿Deberían reforzarse los controles de alcohol y supervisión para quienes conducen ambulancias y otros vehículos de emergencia?
Y una pregunta más de fondo: ¿basta con sancionar al responsable después de un accidente o las instituciones deberían demostrar qué medidas aplican para evitar que un hecho así vuelva a ocurrir?







