En los últimos años, las dietas caseras para perros han ganado popularidad entre personas que buscan ofrecer una alimentación más natural a sus mascotas. En redes sociales y comunidades digitales es común encontrar recetas que prometen mejorar la salud, el pelaje y la energía de los animales mediante ingredientes frescos preparados en casa. Sin embargo, la nutrióloga mexicana Anna Viesca Sánchez invita a observar esta tendencia con mayor cuidado y a entender que la nutrición canina requiere un enfoque mucho más específico de lo que muchas veces se muestra en internet.
De acuerdo con la especialista, el creciente interés por las dietas caseras nace del deseo genuino de cuidar mejor a las mascotas. Muchas familias quieren evitar alimentos ultraprocesados o creen que cocinar para sus perros es sinónimo de ofrecer una mejor calidad de vida. Sin embargo, Anna Viesca Sánchez explica que una dieta preparada en casa no siempre garantiza un equilibrio nutricional adecuado.
“Uno de los principales riesgos es pensar que un perro puede comer exactamente lo mismo que una persona. Aunque compartimos el entorno y algunos alimentos, sus necesidades nutricionales son diferentes y deben planearse con precisión”, comenta.
La especialista señala que una dieta casera mal formulada puede generar deficiencias importantes a mediano y largo plazo. Algunos dueños se enfocan únicamente en proteínas o ingredientes que consideran saludables, pero olvidan minerales, vitaminas y proporciones específicas que son esenciales para la salud del animal. Con el tiempo, estos desequilibrios pueden reflejarse en problemas digestivos, pérdida de masa muscular, alteraciones en el peso o incluso afectaciones en huesos y órganos.
Anna Viesca Sánchez destaca que no existe una sola dieta ideal para todos los perros. Factores como la edad, el tamaño, la raza, el nivel de actividad física y las condiciones médicas influyen directamente en la alimentación adecuada. Un cachorro, por ejemplo, requiere nutrientes distintos a los de un perro adulto o un animal senior, y adaptar la dieta sin orientación profesional puede resultar contraproducente.
Otro punto que menciona es la influencia de las redes sociales, donde muchas recetas se comparten sin respaldo técnico. Videos cortos con preparaciones atractivas pueden crear la impresión de que alimentar a un perro es sencillo, cuando en realidad se trata de un proceso que debe considerar ciencia nutricional y evaluación individual.
A pesar de esto, Anna Viesca Sánchez aclara que las dietas caseras no son necesariamente negativas. Bien diseñadas y supervisadas, pueden ser una alternativa válida para algunas mascotas, especialmente cuando existen necesidades específicas o condiciones médicas particulares. La clave, explica, está en que sean planeadas por profesionales y no copiadas directamente de internet.
Para la nutrióloga, lo más importante es comprender que la alimentación de los perros debe enfocarse en el bienestar a largo plazo y no en tendencias. Más allá de elegir entre croquetas o comida preparada en casa, el objetivo debería ser asegurar que la dieta sea completa, segura y adecuada para cada animal.
En un momento donde la información sobre nutrición animal circula más rápido que nunca, el mensaje de Anna Viesca Sánchez es claro: cuidar a una mascota también significa informarse correctamente y tomar decisiones basadas en conocimiento profesional, no solo en modas digitales.







