Tras la reciente clausura de varios pozos en el Estado de México, el sector de piperos del municipio de Toluca atraviesa una etapa de incertidumbre. Aunque lograron un acuerdo con el ayuntamiento para continuar operando, los prestadores de este servicio aseguran que las restricciones impuestas están afectando la distribución del agua y elevando los costos para miles de familias y empresas.
De acuerdo con los integrantes del gremio, actualmente solo se permiten 50 viajes diarios, una cifra mínima frente a las más de 500 pipas que integran la agrupación. Esta limitación ha generado una importante reducción en la oferta de agua, justo en un momento en el que diversas comunidades enfrentan escasez.
Los transportistas señalan que, si bien el convenio con el ayuntamiento les permitió seguir operando, las condiciones actuales no son suficientes para cubrir la demanda de la zona metropolitana de Toluca.
La disminución en la disponibilidad del recurso ha provocado un incremento considerable en los precios. Según los piperos, el costo por viaje ha llegado hasta los 1,800 pesos, cuando antes oscilaba por debajo de los 1,000 pesos.
Las áreas más afectadas son:
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Zonas industriales
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Viviendas sin acceso a red hidráulica pública
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Colonias en proceso de expansión urbana
Este aumento está generando preocupación entre habitantes y empresas que dependen exclusivamente del suministro por pipa.
El gremio abastece de agua a varias zonas cercanas a Toluca, lo que amplifica el impacto de las restricciones. Entre las áreas más dependientes se encuentran:
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Calimaya
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San Francisco Tlalcilalcalpan
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Zona del Aeropuerto
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Centro de Toluca
La reducción en los viajes complica el abasto regular, provocando tiempos de espera prolongados y una competencia creciente por el recurso.
El pozo Parque Municipal es actualmente el único punto de carga disponible para los piperos. Sin embargo, aseguran que las condiciones operativas dificultan su trabajo, ya que deben esperar más de cinco horas para poder surtirse.
Los transportistas afirman que las unidades municipales tienen prioridad de llenado, lo que retrasa aún más los tiempos y limita su capacidad para atender la demanda ciudadana.
Los piperos coinciden en que, sin la habilitación de nuevos pozos o un incremento en los viajes permitidos, la crisis podría agravarse en las próximas semanas. También exhortan a las autoridades a buscar soluciones que garanticen un abasto equitativo y suficiente para las familias y zonas industriales que dependen de este servicio.
Mientras tanto, habitantes de Toluca y sus alrededores deberán enfrentar un panorama complicado, caracterizado por precios elevados, largas esperas y un suministro limitado de agua potable.







