La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI revela una capital con nuevas formas de convivencia, menos nacimientos y una población que envejece: ¿están preparados los servicios públicos para esta transformación?
Ciudad de México.– Si alguna vez has pensado que cada vez hay más personas viviendo solas, retrasando el matrimonio o simplemente eligiendo otros proyectos de vida, los números muestran que no se trata únicamente de una percepción.
La Ciudad de México tiene 9 millones 165 mil 819 habitantes y una parte importante de su población ya no se encuentra dentro del modelo tradicional de matrimonio. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, 40.2% de los capitalinos se identifica como soltero, mientras 26.2% está casado.
El dato adquiere mayor relevancia cuando se observa junto con otro indicador: la fecundidad promedio cayó de 1.1 a 0.9 hijos por mujer.
La combinación de ambos fenómenos habla de una transformación demográfica que puede tener consecuencias en vivienda, empleo, cuidados, salud, educación y planeación urbana.
Y quizá la pregunta no debería ser por qué los capitalinos tienen menos hijos o se casan menos, sino si la ciudad está adaptando sus políticas públicas a una población que ya cambió.
Menos matrimonios, más diversidad en las formas de vivir
Los datos del INEGI muestran que el matrimonio dejó de ser la situación conyugal predominante entre los habitantes de la capital.
Además del 40.2% de personas solteras y el 26.2% de casadas, 17.1% vive en unión libre, 6.6% está separada, 3.2% divorciada y 6.5% viuda.
Esto no significa que la familia haya desaparecido. Significa que la manera de formar hogares es mucho más diversa.
Las personas pueden permanecer solteras durante más tiempo, vivir en pareja sin casarse, formar familias posteriormente o decidir no tener hijos.
La propia secretaria de Salud Pública de la Ciudad de México, Nadine Gasman, relacionó estos cambios con fenómenos como la maternidad más tardía y una mayor participación de las mujeres en la educación y el mercado laboral.
El comportamiento tampoco es uniforme entre las alcaldías.
Benito Juárez registró una fecundidad de apenas 0.4 hijos por mujer entre las mujeres de 15 a 49 años. En Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo fue de 0.7, mientras Azcapotzalco, Coyoacán e Iztacalco alcanzaron 0.8.
En el otro extremo se encuentran Iztapalapa, con 1.1 hijos por mujer, y Milpa Alta, con 1.3, lo que muestra que la dinámica demográfica de la capital cambia considerablemente dependiendo del territorio.
Iztapalapa, además, continúa siendo la demarcación con mayor población, con 1 millón 877 mil 417 habitantes.
Una capital que también está envejeciendo
El descenso de la fecundidad ocurre al mismo tiempo que aumenta el peso de la población adulta mayor.
En la CDMX, 20.4% de la población, equivalente a 1 millón 869 mil 827 personas, está pensionada o jubilada, de acuerdo con los datos difundidos a partir de la Encuesta Intercensal.
El envejecimiento implica mucho más que modificar una pirámide poblacional.
Significa mayores necesidades de atención médica, medicamentos, espacios accesibles, transporte adaptado, vivienda adecuada y, especialmente, sistemas de cuidados.
Una ciudad donde nacen menos niños y aumenta la población adulta mayor tendrá necesidades diferentes a las que tenía hace 20 o 30 años.
La pregunta para las autoridades es si el presupuesto, la infraestructura y los servicios están evolucionando a la misma velocidad que la población.
Del teléfono celular a una ciudad completamente distinta
La transformación no ocurre únicamente en las familias.
También existe una modificación profunda en la manera en que los capitalinos se relacionan con la tecnología.
El INEGI reporta que 96.3% de los habitantes dispone de teléfono celular, mientras que 95.9% cuenta con televisión y 62.1% tiene computadora.
El celular prácticamente se convirtió en una herramienta universal dentro de la vida cotidiana de la capital.
Esto también plantea oportunidades para servicios públicos digitales, educación, trámites y atención ciudadana, aunque la disponibilidad de un teléfono no necesariamente significa que todas las personas tengan las mismas condiciones de acceso, conectividad o habilidades digitales.
Durante décadas, la idea de una familia tradicional fue uno de los principales referentes para pensar cómo debía organizarse una ciudad.
Pero los números de 2025 obligan a mirar una realidad diferente.
Hay más personas solteras, menos matrimonios, más parejas en unión libre, menos hijos y una población que envejece.
No hay nada inherentemente positivo o negativo en que una persona se case, permanezca soltera o tenga hijos. Son decisiones personales y familiares.
El problema aparece cuando las instituciones siguen diseñando servicios bajo una fotografía demográfica que ya no corresponde con la realidad.
Una ciudad con menos nacimientos puede requerir ajustes en escuelas y servicios infantiles, pero al mismo tiempo necesitará más infraestructura para adultos mayores y cuidados.
Una ciudad donde una parte importante de la población vive sola también necesita pensar en vivienda, movilidad, seguridad, salud mental, redes comunitarias y servicios de proximidad.
La Encuesta Intercensal no solamente cuenta habitantes: muestra cómo está cambiando la vida cotidiana de la capital.
Y esos cambios deberían ser una señal para que las políticas públicas dejen de pensar únicamente en la familia que tradicionalmente se imaginaba y comiencen a considerar la diversidad real de hogares que existe hoy.
Si la CDMX tiene menos hijos, más personas solteras y una población que envejece, ¿las políticas de vivienda, salud, transporte y cuidados están diseñadas para la ciudad que existe hoy o para la que existía hace décadas?
Algunos datos clave
- 9,165,819: habitantes de la Ciudad de México.
- 40.2%: población soltera.
- 26.2%: población casada.
- 17.1%: personas en unión libre.
- 0.9: hijos por mujer, promedio de fecundidad en la capital.
- 0.4: fecundidad registrada en Benito Juárez.
- 1.3: promedio más alto, registrado en Milpa Alta.
- 1,869,827: personas pensionadas o jubiladas, equivalentes a 20.4%.
- 96.3%: habitantes con teléfono celular.
- 62.1%: habitantes con computadora.
- 9.16 millones: población aproximada de la capital.







