La violencia volvió a estremecer al Valle de México tras el hallazgo sin vida de dos mujeres, madre e hija, al interior de un domicilio ubicado en la colonia San Francisco Cascantitla, en el municipio de Cuautitlán. Los hechos ocurrieron durante la tarde-noche del martes, cuando familiares alertaron a las autoridades luego de perder contacto con una de las víctimas.
Las mujeres fueron identificadas como María, de 59 años, y su hija Cindy, de 25. Ambas residían en un departamento localizado sobre la calle Amado Nervo. De acuerdo con información proporcionada por sus familiares, María utilizaba una silla de ruedas debido a la amputación de ambas piernas, situación que incrementó la preocupación al no responder llamadas desde el día anterior.
Rafael, hermano de María y tío de Cindy, relató que decidió acudir al inmueble al no tener noticias de su familiar desde el lunes. Al llegar alrededor de las 15:00 horas, acompañado de su cuñado, encontró a ambas mujeres tendidas en el suelo, sin signos vitales. De inmediato solicitaron apoyo de la policía municipal.
Elementos de seguridad confirmaron el fallecimiento de las dos mujeres y, de manera preliminar, indicaron que la causa de muerte podría estar relacionada con golpes provocados por un objeto contundente. El inmueble fue acordonado para permitir el trabajo de los peritos.
Durante la intervención de las autoridades se localizó a un niño de seis años, hijo de Cindy, quien se encontraba encerrado en una de las habitaciones. El menor señaló que el presunto responsable sería su padrastro, identificado como Antonio “N”, quien presuntamente huyó del lugar llevándose a Erika Camila, una niña de tres años, así como documentos de identidad de la menor.
Familiares revelaron que Antonio “N” ya había ejercido violencia contra Cindy en el pasado, provocándole una lesión en el fémur. Sin embargo, en ese momento la joven no inició un proceso legal en su contra, un hecho que hoy cobra relevancia en la investigación.
El caso quedó bajo resguardo de corporaciones municipales y estatales, mientras que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México lleva a cabo las investigaciones para esclarecer el doble homicidio y localizar tanto al presunto agresor como a la menor sustraída.
Este hecho se suma a una serie de crímenes que han marcado el inicio de 2025 en la entidad, donde, pese a una ligera disminución en algunos delitos del fuero común, los casos de homicidio y feminicidio continúan generando alarma social.







