La limpieza del río Lerma dejó de ser una tarea rutinaria para convertirse en una estrategia clave de prevención ante la inminente temporada de lluvias en el Valle de Toluca. Autoridades municipales han intensificado las labores de desazolve en distintos puntos críticos, retirando cerca de nueve toneladas de residuos que obstruían el flujo natural del agua.
Acciones preventivas ante el riesgo de inundaciones
En municipios como Ixtlahuaca y Atlacomulco, los trabajos se han reforzado tras las afectaciones registradas el año pasado, cuando el desbordamiento del río provocó daños significativos en zonas habitacionales y agrícolas.
Las autoridades han puesto énfasis en la prevención, ya que la acumulación de basura, lodo y material vegetal reduce la capacidad hidráulica del río y eleva el riesgo de anegaciones durante lluvias intensas.
En la comunidad de San Lorenzo Tóxico, en Ixtlahuaca, brigadas de Protección Civil trabajan de manera permanente en la limpieza de canales y drenajes. Mientras tanto, en San Lorenzo Tlacotepec, Atlacomulco, productores agrícolas aún resienten las pérdidas que en algunos casos superaron el 80% de sus cultivos tras las inundaciones previas.
Basura y residuos: principales causas del problema
Entre los desechos retirados destacan plásticos, botellas, llantas y hasta muebles. Además, la acumulación de lodo, ramas y pasto ha generado bloqueos severos en el cauce, lo que ha requerido el uso de maquinaria pesada para su remoción.
De acuerdo con autoridades locales, los residuos sólidos siguen siendo uno de los principales factores que agravan las inundaciones, especialmente en zonas urbanas donde el sistema de drenaje es más vulnerable.
Participación ciudadana, clave en la estrategia
El Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Atlacomulco ha puesto en marcha campañas informativas para fomentar la participación ciudadana. Entre las acciones promovidas se encuentra el reporte oportuno de:
- Puntos de posible inundación
- Drenajes obstruidos
- Acumulación de basura en calles y canales
Estas medidas buscan reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante contingencias.
Monitoreo constante en zonas de riesgo
En Atlacomulco se han identificado al menos ocho puntos considerados focos rojos por su historial de inundaciones. Estas áreas permanecen bajo vigilancia permanente mientras continúan los trabajos de limpieza en alcantarillas y drenajes.
Las primeras lluvias ya se han presentado en la región, lo que ha obligado a acelerar las labores preventivas para proteger viviendas, vialidades y zonas productivas.
Un desafío a largo plazo
Aunque las acciones actuales buscan mitigar riesgos inmediatos, especialistas coinciden en que el saneamiento del río Lerma es un reto estructural que requiere inversión sostenida, mantenimiento constante y la colaboración activa de la ciudadanía.
La temporada de lluvias apenas comienza, y la efectividad de estas medidas será determinante para evitar que se repitan las afectaciones que han marcado a miles de familias en la región.







