NOTIDEX JURIDICO.- La funcionaria señaló que parte de la ciudadanía aún desconoce las tareas del Poder Judicial y suele confundir a sus integrantes con policías judiciales o agentes del Ministerio Público. El reto, afirmó, es fortalecer la confianza mediante la profesionalización y la rendición de cuentas.
Estado de México.— El desconocimiento sobre las funciones del Poder Judicial representa uno de los desafíos para acercar la justicia a la ciudadanía. Así lo expuso Maricela Reyes Hernández al referirse a las dudas que encontró durante sus recorridos de campaña, cuando algunas personas confundían a quienes aspiraban a cargos judiciales con elementos de la policía judicial o integrantes del Ministerio Público.
Reyes Hernández explicó que la labor de las personas juzgadoras es distinta: su responsabilidad consiste en resolver controversias mediante sentencias, con apego al marco jurídico y bajo principios como la ética, la transparencia y el profesionalismo.
Su planteamiento pone sobre la mesa una cuestión relevante para el sistema judicial: no basta con modificar las instituciones o elegir a quienes ocupan determinados cargos; también es necesario que la población conozca qué hacen, cuáles son sus atribuciones y cómo puede exigir que cumplan con sus responsabilidades.
¿Qué hace el Poder Judicial y por qué es importante conocer sus funciones?
Durante su explicación, Maricela Reyes Hernández destacó que las personas juzgadoras no realizan las mismas tareas que las corporaciones policiales ni que el Ministerio Público.
Mientras las autoridades de seguridad participan en labores de prevención e investigación del delito, y el Ministerio Público ejerce las atribuciones que le corresponden dentro de la procuración de justicia, los órganos jurisdiccionales resuelven los asuntos que llegan a su conocimiento conforme a las leyes aplicables.
Las sentencias, por tanto, deben sustentarse en argumentos jurídicos y en la valoración de los elementos presentados en cada caso. La imparcialidad resulta esencial para evitar que las decisiones respondan a intereses ajenos al expediente.
La confusión señalada por Reyes Hernández refleja la necesidad de impulsar una mayor difusión sobre la estructura judicial, los distintos tipos de tribunales y las vías disponibles para que las personas conozcan el estado de sus asuntos o presenten inconformidades cuando corresponda.
Tribunal de Disciplina Judicial: supervisión y responsabilidad de las personas juzgadoras
Otro de los puntos abordados por Reyes Hernández fue el papel del Tribunal de Disciplina Judicial, institución vinculada con la supervisión de la conducta y el cumplimiento de las responsabilidades de quienes forman parte del Poder Judicial.
De acuerdo con su explicación, el objetivo es que las personas servidoras públicas judiciales actúen bajo estándares de ética, transparencia y profesionalismo. La vigilancia de estos principios busca fortalecer la confianza en las instituciones y contribuir a que la justicia sea más accesible para la población.
La existencia de un órgano disciplinario también abre una discusión sobre la forma en que deben investigarse posibles irregularidades, garantizarse el debido proceso y distinguirse las faltas administrativas de las diferencias de criterio jurídico.
Para que la supervisión sea efectiva, sus procedimientos deben contar con reglas claras y decisiones debidamente fundamentadas. La rendición de cuentas debe aplicarse con imparcialidad, sin convertirse en un mecanismo de presión sobre las resoluciones judiciales.
Tres comisiones para atender las tareas del Tribunal
Maricela Reyes Hernández señaló que el Tribunal de Disciplina Judicial ha avanzado en la organización de sus actividades mediante acuerdos internos y el trabajo colegiado. Explicó que su operación contempla sesiones en pleno y el funcionamiento de comisiones especializadas.
En su exposición mencionó tres áreas centrales:
- Comisión relacionada con el voto: vinculada con los asuntos que corresponden a esta materia dentro de la organización del tribunal.
- Comisión de disciplina judicial: enfocada en los temas relacionados con la conducta y las responsabilidades de las personas servidoras públicas judiciales.
- Comisión de conflictos laborales: dedicada a los asuntos de carácter laboral que competen a la institución.
La distribución del trabajo en comisiones permite atender materias específicas, aunque su eficacia depende de que existan procedimientos definidos, tiempos razonables de resolución y mecanismos para comunicar sus resultados.
Para la ciudadanía, conocer estas funciones puede facilitar la identificación de las instancias competentes y evitar que las quejas o solicitudes se presenten ante autoridades que no tienen atribuciones para resolverlas.
¿Una justicia más pronta y cercana a la ciudadanía?
La expectativa de lograr una justicia más rápida y cercana constituye uno de los principales desafíos del sistema judicial. Sin embargo, ese objetivo requiere más que cambios en la estructura institucional.
La reducción de los tiempos de resolución, la atención adecuada a las personas usuarias, la claridad de las sentencias y la posibilidad de acceder a información comprensible son factores que permiten evaluar el funcionamiento de los tribunales.
También es necesario que la población conozca cómo presentar una queja, qué conductas pueden denunciarse y cuáles son los límites de actuación del Tribunal de Disciplina Judicial. Esa información debe difundirse de manera sencilla y accesible, sin tecnicismos que dificulten su comprensión.
Aunque Reyes Hernández destacó los avances organizativos del tribunal, la evaluación de sus resultados requiere indicadores verificables, como el número de asuntos recibidos y resueltos, los tiempos de atención y las medidas adoptadas ante faltas acreditadas.
La confianza judicial debe demostrarse con resultados
Que la ciudadanía desconozca las funciones del Poder Judicial no es un asunto menor. Cuando las personas no distinguen entre quien investiga un delito, quien ejerce funciones policiales y quien dicta una sentencia, se vuelve más difícil comprender el alcance de cada institución y exigir responsabilidades a la autoridad correcta.
La explicación de Maricela Reyes Hernández apunta a una necesidad concreta: acercar el lenguaje judicial a la vida cotidiana. Pero la difusión institucional debe ir acompañada de resultados visibles, procedimientos transparentes y mecanismos accesibles para denunciar posibles irregularidades.
El Tribunal de Disciplina Judicial tiene ante sí el desafío de demostrar que la supervisión se realiza con independencia, que las quejas se atienden con seriedad y que las decisiones se sustentan en pruebas y normas aplicables. La credibilidad no depende únicamente de la existencia de una institución, sino de la manera en que ejerce sus atribuciones.
La pregunta para los lectores es: ¿conocen realmente las funciones del Poder Judicial y saben ante qué instancia acudir cuando consideran que una persona juzgadora actuó de manera indebida? ¿Qué tendría que hacer el tribunal para demostrar que la justicia es más transparente, pronta y cercana?







