Un inmueble presuntamente utilizado como call center clandestino para extorsionar a cuentahabientes bancarios y como punto de venta de drogas fue asegurado durante un operativo conjunto en la colonia Francisco I. Madero, luego de múltiples denuncias vecinales por movimientos sospechosos en la zona.
La acción fue encabezada por elementos de la Policía Metropolitana en coordinación con personal de la Fuerza de Tarea Marina, quienes lograron la detención de tres hombres identificados como Ariel “N”, Daniel Omar “N” y Bayron Alejandro “N”, en posesión de presuntas drogas, armas y dinero en efectivo.
De acuerdo con autoridades municipales, el hallazgo se registró dentro de una vivienda ubicada sobre la calle Venustiano Carranza, la cual había sido señalada por vecinos debido a una constante actividad inusual. Tras los reportes, se implementó un patrullaje preventivo que permitió ubicar a tres sujetos armados que intentaron ingresar al domicilio posteriormente asegurado.
Ante esta situación, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo para ingresar al inmueble, donde localizaron dos locales con cortinas metálicas cerradas, en cuyo interior se encontraba equipo tecnológico presuntamente utilizado para realizar llamadas de extorsión.
Las primeras investigaciones señalan que el call center operaba para exigir dinero a cuentahabientes de tarjetas bancarias, mediante amenazas y engaños telefónicos. Durante la inspección, los uniformados también aseguraron envoltorios con hierba verde con características de marihuana, así como dosis de cristal y cocaína.
Además, se confirmó la portación de una réplica de arma de fuego, situación que derivó en un intento de soborno por parte de los sospechosos, quienes ofrecieron cinco mil pesos a los elementos policiacos para evitar su detención.
Tras los hechos, se dio aviso a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, instancia que ya realiza las diligencias correspondientes y un cateo en el inmueble para recabar mayores pruebas.
Los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público por delitos contra la salud, cohecho, portación y acopio de armas prohibidas, además de que habrían reconocido formar parte de una banda delictiva dedicada a la extorsión y al narcomenudeo.
Durante las labores de aseguramiento, el área fue resguardada por elementos de la policía municipal, la Secretaría de Seguridad del Estado de México, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Secretaría de Marina, con el objetivo de garantizar la seguridad de los habitantes mientras continúan las investigaciones.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar actividades sospechosas, ya que la colaboración vecinal fue clave para desarticular esta operación ilícita que afectaba directamente a víctimas de extorsión financiera.







