Autoridades estatales, federales y municipales revisaron en Donato Guerra los avances del Operativo Otomí, estrategia que contempla patrullajes, inspecciones y labores de investigación para atender zonas consideradas prioritarias en materia de seguridad.
Donato Guerra, Estado de México.– La coordinación entre los distintos niveles de gobierno mantiene acciones de seguridad en municipios de la zona sur del Estado de México, donde autoridades dieron seguimiento a los avances del denominado Operativo Otomí.
La revisión se realizó en el municipio de Donato Guerra, como parte de los trabajos de la Mesa de Paz, encabezada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, con el objetivo de evaluar las acciones implementadas para atender las zonas consideradas prioritarias.
De acuerdo con la información difundida por autoridades estatales, la estrategia busca fortalecer la presencia de las instituciones de seguridad mediante recorridos permanentes, inspecciones, revisiones y actividades de investigación.
¿En qué consiste el Operativo Otomí en el Edomex?
El Operativo Otomí contempla la participación coordinada de instituciones pertenecientes a los tres órdenes de gobierno, con presencia de elementos en regiones identificadas como prioritarias.
Entre las acciones señaladas se encuentran los patrullajes preventivos, inspecciones, revisiones y labores de inteligencia e investigación, medidas que pretenden facilitar la detección de conductas delictivas y mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades.
La estrategia también busca mantener una presencia constante en las comunidades, particularmente en zonas donde las condiciones de seguridad requieren una atención coordinada entre autoridades municipales, estatales y federales.
Desde Donato Guerra, funcionarios revisaron los avances de estas acciones y plantearon la continuidad de los trabajos de coordinación.
Seguridad en la zona sur, uno de los retos del Edomex
La región sur del Estado de México presenta características territoriales que hacen relevante la coordinación entre instituciones de seguridad. En este contexto, mantener comunicación entre corporaciones puede facilitar el intercambio de información y la implementación de operativos focalizados.
Sin embargo, la presencia de patrullas y revisiones constituye solamente una parte de una estrategia de seguridad. La efectividad de cualquier operativo también depende de factores como la investigación de los delitos, la integración de carpetas, la detención conforme a derecho de posibles responsables y el seguimiento de los casos ante las autoridades judiciales.
Por ello, uno de los principales retos será conocer los resultados concretos que el Operativo Otomí genere en los municipios donde se implementa.
¿Cómo se medirá el éxito del Operativo Otomí?
Incrementar la presencia policial puede generar una mayor sensación de vigilancia, pero la seguridad pública requiere resultados que puedan ser comprobados.
El discurso institucional habla de inteligencia, coordinación y patrullajes permanentes. Ahora corresponde a las autoridades informar cuántos operativos se realizan, qué delitos se han logrado prevenir o combatir, cuántas personas han sido detenidas y, sobre todo, qué impacto tienen estas acciones en las comunidades.
También será importante que las revisiones se realicen respetando los derechos de la ciudadanía y que cualquier detención esté sustentada en los procedimientos establecidos por la ley.
El cuestionamiento para las autoridades y para los habitantes es directo: ¿cómo sabremos que el Operativo Otomí está funcionando realmente y no se trata únicamente de una mayor presencia de elementos en las calles?
La seguridad no debería medirse solamente por el número de patrullajes. El verdadero indicador será si las familias de la zona sur del Edomex pueden desarrollar sus actividades cotidianas con mayor tranquilidad y si las instituciones logran reducir los delitos mediante prevención, investigación y justicia.







