La primera edición de esta jornada reunió a cerca de 100 habitantes del Fraccionamiento Santa Elena en actividades de reciclaje, educación ambiental y aprovechamiento responsable de recursos.
San Mateo Atenco, Edomex.— Convertir los residuos en recursos y acercar la educación ambiental a las comunidades fueron algunos de los objetivos de la primera Feria Ambiental y Reciclatón realizada en el Fraccionamiento Santa Elena, San Mateo Atenco.
La jornada reunió a cerca de un centenar de vecinas y vecinos, quienes participaron en distintas actividades relacionadas con el cuidado del entorno, desde la recepción de materiales reciclables hasta talleres para aprender sobre huertos y elaboración de composta.
Además, como parte de las acciones ambientales, se entregaron 300 árboles y mil plántulas a las personas participantes.
Reciclaje, huertos y composta acercan la educación ambiental a las familias
La jornada buscó que el cuidado del medio ambiente no se limite a campañas informativas, sino que pueda llevarse a las actividades cotidianas de las familias.
Entre las actividades desarrolladas estuvieron los talleres de huertos y composta, herramientas que pueden ayudar a aprovechar residuos orgánicos y fomentar el cultivo de plantas en espacios disponibles dentro de los hogares o comunidades.
También se realizó un trueque de ropa, iniciativa que promueve la reutilización de prendas y puede contribuir a prolongar la vida útil de productos que de otra manera podrían terminar como residuos.
La recepción de materiales reciclables complementó estas actividades, generando un espacio en el que la población pudo entregar residuos susceptibles de aprovechamiento.
San Mateo Atenco busca impulsar una cultura de participación ambiental
La entrega de 300 árboles y mil plántulas representó otro de los componentes de la jornada ambiental.
Sin embargo, plantar un árbol o recibir una plántula es apenas el primer paso. Para que estas acciones tengan un impacto duradero se requiere garantizar su cuidado, riego y mantenimiento, además de seleccionar especies adecuadas para las condiciones del entorno.
En ese sentido, las actividades comunitarias pueden servir como punto de partida para generar hábitos ambientales permanentes: separar residuos, reducir el consumo de productos desechables, reutilizar objetos, aprovechar residuos orgánicos y mantener áreas verdes.
La participación de cerca de 100 habitantes también muestra el interés que pueden generar este tipo de iniciativas cuando se llevan directamente a las comunidades.
Una jornada ambiental puede generar participación durante un día, pero el verdadero desafío aparece cuando termina el evento.
¿Cuántos de los hábitos promovidos durante la Feria Ambiental continuarán en los hogares? ¿Qué ocurrirá con los árboles y plántulas entregados? ¿Existirá seguimiento para conocer cuántos sobreviven y dónde fueron plantados?
Estos indicadores pueden ayudar a medir el impacto real de una política de educación ambiental. No basta con contabilizar los materiales recolectados o los árboles distribuidos; también es importante conocer qué cambios permanecen en la comunidad.
El reto para San Mateo Atenco y para sus habitantes es convertir actividades como esta en una práctica constante. El reciclaje, la reutilización y el cuidado de las áreas verdes pueden tener mayor alcance cuando dejan de ser acciones aisladas y se incorporan a la vida cotidiana.







