Sheinbaum propone prohibir doble nacionalidad para la Presidencia y gubernaturas

Claudia Sheinbaum Pardo - Presidenta de México
Claudia Sheinbaum Pardo - Presidenta de México

Claudia Sheinbaum envió al Congreso una iniciativa para impedir que el Presidente de México y los gobernadores tengan otra nacionalidad. Conoce qué plantea la reforma.

Sheinbaum busca que quienes gobiernen México solo tengan nacionalidad mexicana

Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió este jueves 27 de agosto al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma constitucional que busca establecer nuevas restricciones para quienes aspiren a ocupar la Presidencia de México o una gubernatura.

La propuesta plantea que las personas que busquen llegar a estos cargos no puedan conservar otra nacionalidad y, en caso de contar con una, tengan que renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatas o candidatos.

El Gobierno federal sostiene que el objetivo es reforzar la soberanía nacional y evitar que quienes encabecen los poderes ejecutivos federal y estatales tengan compromisos jurídicos o políticos derivados de otra ciudadanía.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que la intención es que, al momento de aspirar a la Presidencia o a una gubernatura, quede establecido que la única nacionalidad que puede conservarse para ejercer esos cargos es la mexicana.

La mandataria también planteó el tema como una medida para cerrar posibles espacios a la injerencia extranjera en las decisiones políticas de México. Días antes ya había señalado que una persona puede tener doble o incluso triple nacionalidad, pero consideró que la situación debe ser diferente cuando se pretende ocupar la Presidencia o una gubernatura.

¿Qué cambiaría con la reforma?

La iniciativa contempla modificaciones a distintos artículos de la Constitución para establecer los nuevos requisitos.

Entre los puntos planteados se encuentra que quienes aspiren al Ejecutivo federal deberán ser mexicanos por nacimiento, estar en pleno ejercicio de sus derechos, ser hijos de padre o madre mexicanos y no tener ni adquirir otra nacionalidad.

En caso de contar con una ciudadanía adicional, tendrían que renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.

La propuesta también contempla un requisito de residencia de al menos 20 años en territorio mexicano.

Pero el planteamiento va más allá de la nacionalidad.

De acuerdo con la propuesta, quien ocupe la Presidencia tampoco podría utilizar pasaportes o documentos de identidad expedidos por otro Estado, ejercer derechos políticos en el extranjero o solicitar la protección diplomática de otra nación.

La medida también alcanzaría a gobernadores y a la CDMX

La reforma no estaría limitada a la Presidencia de México.

El Gobierno federal plantea trasladar estas restricciones al ámbito estatal mediante modificaciones constitucionales relacionadas con las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

De esta manera, la discusión podría tener efectos importantes para futuros procesos electorales, pues quienes pretendan competir por estos cargos tendrían que acreditar que cumplen con las nuevas condiciones si la reforma es aprobada.

Además, el Ejecutivo acompañará la iniciativa constitucional con modificaciones a la Ley de Nacionalidad, con el propósito de establecer cómo deberá formalizarse la renuncia a una segunda ciudadanía.

¿Blindaje de soberanía o una nueva barrera electoral?

La propuesta abre una discusión que va más allá de los requisitos para ser candidato.

Por un lado, el argumento del Gobierno federal es directo: quien gobierne México debe responder únicamente ante la Nación mexicana y no mantener vínculos jurídicos derivados de otra nacionalidad.

Pero también queda una pregunta para el debate público: ¿tener doble nacionalidad representa realmente un riesgo para la soberanía o la lealtad de una persona hacia México?

Millones de mexicanos tienen vínculos familiares y personales con otros países, particularmente con Estados Unidos, y la doble nacionalidad forma parte de una realidad migratoria que no desaparecería con esta reforma.

La diferencia estaría en que una persona podría conservar esa condición para su vida personal, pero tendría que renunciar a la segunda nacionalidad si quisiera competir por la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Ahora la iniciativa deberá avanzar en el Congreso de la Unión, donde comenzará la discusión sobre sus alcances, requisitos y posibles efectos.

La pregunta será si los legisladores consideran que la doble nacionalidad constituye un riesgo suficiente para justificar una nueva restricción constitucional o si, por el contrario, la ciudadanía de una persona no debería ser un impedimento para ejercer un cargo público cuando se cumplen los demás requisitos legales.

¿Tú qué opinas? ¿Para ser Presidente de México o gobernador debería ser obligatorio tener únicamente la nacionalidad mexicana?

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