A días de cerrar el año, la inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones para la población del Valle de Toluca, una problemática que, pese a las acciones implementadas por las autoridades, sigue impactando tanto la vida cotidiana como el desarrollo económico de la región.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo del Valle de Toluca (Canaco-Servytur), Fernando Reyes Muñoz, advirtió que el tema representa una deuda pendiente que deberá atenderse con mayor contundencia en 2026, especialmente ante el efecto negativo que genera en el comercio establecido y la inversión.
El líder empresarial reconoció que existen avances en materia de seguridad; sin embargo, señaló que estos no han sido suficientes para reducir la percepción de riesgo entre la ciudadanía. En este contexto, hizo un llamado a los gobiernos federal, estatal y municipal para reforzar los operativos de vigilancia durante el cierre de año, periodo en el que se incrementa la movilidad, el consumo y, con ello, la exposición a delitos.
De acuerdo con el sector comercial, los robos al interior y exterior de los establecimientos, así como los asaltos en zonas de alta afluencia, tienden a aumentar durante las fiestas decembrinas, lo que obliga a extremar precauciones y coordinación institucional.
Aunque cifras oficiales señalan una disminución en algunos delitos de alto impacto, Reyes Muñoz subrayó que otros fenómenos, como las desapariciones de personas, han registrado un incremento, lo que mantiene la preocupación social.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que la inseguridad afecta a más del 27% de las empresas en el país, principalmente a través de robos, extorsión, corrupción y el denominado “cobro de piso”, lo que se traduce en mayores costos operativos y freno al crecimiento económico.
En tanto, la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) reportó que, durante el tercer trimestre de 2025, cerca del 63% de la población en México consideró inseguro vivir en su ciudad. Esta percepción está asociada, en gran medida, a la presencia del crimen organizado y a la constante difusión de hechos violentos, con mayor incidencia en espacios públicos como el transporte y los cajeros automáticos.
Para el comercio formal del Valle de Toluca, la inseguridad continúa siendo uno de los principales obstáculos, especialmente en una temporada clave para las ventas. El dirigente de Canaco-Servytur enfatizó que garantizar la seguridad no debe quedarse en discursos, sino traducirse en acciones efectivas.
“Las y los ciudadanos tienen derecho a transitar con tranquilidad y los negocios a operar sin temor. Mientras eso no se logre, la actividad económica seguirá viéndose limitada”, expresó.
Un estudio de la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) señala que al menos la mitad de los negocios en México ha sido víctima de algún delito, en muchos casos de forma recurrente. Esta situación ha llevado a numerosos establecimientos a tomar decisiones drásticas, como reducir horarios, cambiar de ubicación, modificar su giro comercial o incluso cerrar definitivamente.
Empresarios coinciden en que, de no atenderse de manera integral el problema de la inseguridad, el impacto económico y social podría profundizarse en los próximos años, convirtiendo este desafío en una de las prioridades ineludibles para 2026.







