Durante la primera quincena de enero de 2026, el precio de la carne de res registró un nuevo incremento en los mercados de Toluca, una situación que comienza a preocupar tanto a comerciantes como a consumidores, debido a que no se vislumbra una baja en el corto plazo.
De acuerdo con comerciantes locales, el kilogramo de carne de res aumentó aproximadamente 5 pesos en las últimas semanas, acumulando un alza anual cercana a los 20 pesos. Este encarecimiento impacta directamente en la economía familiar, especialmente en hogares donde este producto es parte esencial de la dieta.
Carniceros del Mercado Benito Juárez explicaron que uno de los principales factores detrás del aumento es la incertidumbre generada por la detección de casos del gusano barrenador. La presencia de esta plaga ha obligado a reforzar los controles sanitarios y de movilización del ganado a nivel estatal y nacional, lo que eleva los costos logísticos y de distribución.
Estos controles, aunque necesarios para proteger la sanidad animal, terminan reflejándose en el precio final que paga el consumidor.
Otro elemento que influye en el encarecimiento es la entrada de carne de res congelada proveniente de Brasil, la cual ha modificado las dinámicas de comercialización. Los productores y comerciantes locales señalan que este producto importado altera los precios del mercado interno y reduce la competitividad de la carne de origen estatal.
Ante el aumento de costos y la reducción en los márgenes de ganancia, algunos establecimientos han optado por suspender temporalmente la venta de carne de res, enfocándose únicamente en productos porcinos, que actualmente resultan más rentables.
En conclusión, comerciantes coincidieron en que, dadas las condiciones actuales sanitarias y comerciales, no se espera una disminución en el precio de la carne de res en el corto plazo. La recomendación para los consumidores es comparar precios y considerar alternativas mientras el mercado se estabiliza.







