Las bajas temperaturas que se han presentado en el Valle de Toluca han generado un efecto positivo en la economía de los mercados tradicionales. Comerciantes dedicados a la herbolaria aseguran que, con la llegada del invierno, la demanda de plantas medicinales ha crecido de manera significativa, alcanzando incrementos de hasta un 50 por ciento en comparación con otras temporadas del año.
De acuerdo con vendedores, durante los meses más fríos las familias mexiquenses optan por remedios naturales como una alternativa preventiva ante enfermedades respiratorias comunes, entre ellas resfriados y gripes. La herbolaria, práctica ancestral en México, vuelve a posicionarse como una opción accesible y cercana para el cuidado de la salud.
Entre los productos más solicitados destacan el té de limón, la manzanilla, el toronjil, la hierbabuena y la menta. Estas plantas son reconocidas popularmente por sus propiedades calmantes y por contribuir al fortalecimiento del sistema inmunológico, lo que las convierte en un recurso habitual durante el invierno.
Otro factor que impulsa el aumento en ventas es el costo de estos productos. En los mercados, las hierbas medicinales se comercializan en un rango que va de los 10 a los 20 pesos, lo que representa una alternativa económica frente a tratamientos médicos más costosos. Esta accesibilidad permite que un mayor número de personas recurra a la medicina tradicional como medida de apoyo para su bienestar.
A pesar de los beneficios atribuidos a la herbolaria, los propios comerciantes recomiendan no sustituir la atención médica profesional. Señalan que estos productos deben considerarse únicamente como una medida preventiva y complementaria, por lo que es importante consultar a un médico antes de ingerir cualquier remedio natural, especialmente en casos de enfermedades crónicas o síntomas persistentes.
En conclusión, el incremento en la venta de plantas medicinales no solo refleja una respuesta al clima, sino también la permanencia de una tradición profundamente arraigada en la cultura mexicana. En esta temporada invernal, los mercados del Valle de Toluca se consolidan como puntos clave donde la economía local y el conocimiento ancestral se encuentran para hacer frente al frío.







