El inicio de la temporada de Cuaresma ha traído consigo un notable movimiento comercial en distintos mercados tradicionales del Estado de México, donde comerciantes reportan un incremento cercano al 50 % en la venta de productos típicos de la temporada, especialmente romeritos, pescado seco y camarón seco.
Este fenómeno responde, principalmente, a los cambios en los hábitos alimenticios de las familias mexiquenses, quienes durante estas semanas suelen disminuir el consumo de carnes rojas y optar por alternativas basadas en pescados y platillos tradicionales vinculados a la época.
Incrementa la demanda por tradición culinaria
Locatarios del Mercado Benito Juárez señalaron que la llegada de la Cuaresma marca el inicio de un periodo de alta demanda para productos del mar y hierbas utilizadas en la cocina mexicana. Entre los más solicitados destacan los romeritos, un ingrediente clave en platillos caseros que suelen prepararse en reuniones familiares y festividades religiosas.
La tendencia de compra suele iniciar desde los primeros días del periodo, pero comerciantes anticipan que la demanda aumentará aún más conforme se acerquen los días principales de la Semana Santa, cuando las familias buscan ingredientes para preparar menús tradicionales.
Precios se mantienen estables pese al aumento de ventas
A pesar del repunte en el consumo, vendedores informaron que los precios se mantienen dentro de rangos accesibles para los consumidores. El romero se comercializa entre los 10 y 15 pesos, mientras que el pescado seco registra variaciones dependiendo del tipo y la calidad, con costos que van desde los 110 hasta los 350 pesos por kilogramo.
Este equilibrio entre oferta y demanda ha permitido que los compradores continúen adquiriendo productos sin un impacto significativo en sus gastos, algo que comerciantes consideran positivo para mantener el flujo constante de clientes.
Dentro de las especies de pescado seco más buscadas por los consumidores destacan el mero, la paloma, el bacalao y el bagre, productos que forman parte de recetas tradicionales que se preparan en muchos hogares durante la temporada.
Los vendedores coinciden en que estas variedades mantienen su popularidad año tras año gracias a su sabor, facilidad de preparación y arraigo cultural en la gastronomía local.
En conclusión, comerciantes prevén que las ventas continúen creciendo en las próximas semanas, impulsadas por el acercamiento de las fechas más importantes del calendario religioso. Este incremento representa una oportunidad económica para pequeños productores y locatarios, quienes dependen en gran medida de las temporadas altas para fortalecer sus ingresos.







