El partido modificó su calendario interno y retrasó la publicación de las convocatorias para coordinaciones distritales y municipales
Morena ajustó el calendario de su proceso interno de organización y pospuso la emisión de las convocatorias para las coordinaciones distritales federales y municipales, figuras que posteriormente servirán como base para definir las candidaturas a diputaciones federales y presidencias municipales en las elecciones de 2027.
La modificación fue dada a conocer por Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones del partido, quien explicó que los cambios buscan fortalecer el proceso de selección de perfiles y concluir primero la revisión de las coordinaciones estatales de Defensa de la Transformación.
No habrá convocatoria el 3 de agosto
La dirigente aclaró que este 3 de agosto no se publicará ninguna convocatoria ni se abrirán registros, pese a que esa fecha aparecía en versiones previas del calendario interno difundido entre la militancia.
Según explicó, el ajuste responde a necesidades organizativas y a la intención de concluir adecuadamente las etapas previas antes de avanzar con los siguientes nombramientos.
Con ello, Morena modifica oficialmente la ruta que seguirá para integrar las estructuras políticas que servirán de antesala para la definición de candidaturas rumbo a los comicios federales, estatales y municipales.
Prioridad: concluir las coordinaciones estatales
Actualmente, el partido concentra sus esfuerzos en el proceso para elegir las coordinaciones estatales de Defensa de la Transformación, correspondientes a las entidades que renovarán gubernatura en 2027.
De acuerdo con la dirigencia nacional, alrededor de 300 personas se registraron para participar en la selección de perfiles en las 17 entidades donde habrá renovación del Poder Ejecutivo estatal.
Las entrevistas y evaluaciones continúan, por lo que Morena decidió extender los tiempos antes de abrir nuevas convocatorias.
Nuevas fechas para el proceso interno
Con el ajuste anunciado, las convocatorias quedarán distribuidas de la siguiente manera:
- Finales de agosto: coordinaciones distritales federales y municipales.
- Septiembre: coordinaciones distritales locales.
El partido señaló que este calendario permitirá realizar una evaluación más amplia de quienes aspiren a representar al movimiento en los distintos niveles de gobierno.
Morena mantendrá la paridad de género
Uno de los criterios que permanecerá vigente durante el proceso será la paridad de género.
La dirigencia nacional reiteró que, si los resultados de las encuestas no generan un número suficiente de mujeres encabezando las posiciones, se realizarán los ajustes necesarios para garantizar el equilibrio entre hombres y mujeres, privilegiando a las aspirantes mejor posicionadas.
Revisarán antecedentes de aspirantes
Además de las evaluaciones políticas y de posicionamiento, Morena informó que realizará una revisión integral del historial de quienes busquen participar.
La Comisión Nacional de Elecciones advirtió que no se considerarán perfiles que puedan afectar la imagen del partido o que enfrenten problemas con la justicia, como parte del filtro previo para integrar las listas de aspirantes.
Asimismo, la dirigencia hizo un llamado a la militancia para respetar los resultados del proceso interno y evitar confrontaciones que puedan generar divisiones rumbo al proceso electoral de 2027.
Morena inicia la ruta hacia las elecciones de 2027
El proceso interno representa uno de los primeros pasos para definir a quienes competirán en las elecciones de 2027, cuando estarán en juego la renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, congresos locales y cientos de ayuntamientos en distintas entidades del país.
La reorganización del calendario muestra que el partido busca privilegiar la selección de perfiles antes que cumplir con fechas previamente previstas, en un proceso que será determinante para la conformación de su estructura electoral.
Modificar un calendario interno puede parecer un simple ajuste administrativo, pero también refleja la importancia que los partidos conceden a la selección de sus futuros candidatos. La verdadera pregunta es si estos cambios fortalecerán la transparencia y la calidad de los perfiles, o si terminarán alimentando las dudas sobre cómo se toman las decisiones al interior de las fuerzas políticas.







