Durante 2025 aumentó 37.5% el número de personas localizadas respecto a 2024, mientras que los casos pendientes disminuyeron casi 50%. En lo que va de 2026 también se observa una reducción en las fichas de búsqueda.
Cuautitlán Izcalli, Estado de México.– Los registros difundidos por el gobierno municipal muestran una tendencia favorable en materia de búsqueda de personas en Cuautitlán Izcalli: durante los últimos años disminuyó el número de fichas emitidas, aumentaron las localizaciones y se redujo de manera considerable la cantidad de casos que permanecieron pendientes.
Sin embargo, detrás de cada cifra existe una historia familiar, por lo que la disminución estadística no significa que el fenómeno de las desapariciones haya dejado de representar un desafío para las autoridades.
Disminuyen las fichas de búsqueda en Cuautitlán Izcalli
Los datos municipales indican que durante 2024 fueron registradas 321 personas con ficha de búsqueda, equivalente a un promedio de 0.877 casos diarios.
En 2025 se contabilizaron 313 fichas, con un promedio de 0.857 casos por día. Aunque la diferencia anual fue relativamente pequeña, la tendencia se acentuó durante 2026.
Con corte al 31 de julio de 2026, el municipio reportó 128 personas con ficha de búsqueda, lo que representa un promedio aproximado de 0.603 casos diarios.
Al comparar los promedios diarios para evitar distorsiones por tratarse de periodos distintos, el registro de 2026 representa una disminución cercana al 31% frente a 2024 y de aproximadamente 29.6% respecto a 2025.
Estos números muestran una reducción en el ritmo con el que se generan fichas de búsqueda, aunque por sí mismos no explican las causas de esta variación.
Más personas fueron localizadas durante 2025
Uno de los datos más relevantes aparece al observar el número de personas que lograron ser localizadas.
Durante 2024 fueron localizadas 173 personas que contaban con una ficha de búsqueda. Para 2025, la cifra aumentó a 238 localizaciones.
El cambio representa un crecimiento de aproximadamente 37.5% en las localizaciones de un año a otro.
La diferencia resulta significativa porque permite observar otro aspecto del fenómeno: no solamente importa cuántas fichas se generan, sino también la capacidad de las instituciones para dar seguimiento a los reportes y lograr la localización de las personas.
No obstante, las estadísticas generales no permiten conocer las circunstancias particulares de cada caso, por lo que no es posible asumir que todas las localizaciones ocurrieron bajo las mismas condiciones.
Los casos pendientes disminuyeron casi a la mitad
Otro indicador que refleja el comportamiento de los registros es el número de fichas que permanecieron pendientes al cierre de cada año.
En 2024 quedaron 148 casos pendientes, cifra que representó aproximadamente 46% de las fichas registradas durante ese periodo.
Para 2025, los casos pendientes descendieron a 75, equivalentes a alrededor de 23.9% del total.
En términos absolutos, esto significa que los expedientes pendientes disminuyeron aproximadamente 49% entre 2024 y 2025.
La combinación de estos datos permite identificar tres cambios importantes: disminuyó el promedio diario de nuevas fichas, aumentó el número de personas localizadas y se redujo considerablemente la cantidad de casos que permanecieron sin resolver al cierre del año.
¿Qué significan estos números para las familias?
Las estadísticas pueden servir para evaluar el desempeño de las instituciones, pero no cuentan por sí mismas toda la historia.
Una ficha de búsqueda representa a una persona cuya ausencia genera incertidumbre y preocupación entre familiares y personas cercanas. Por ello, cada reducción o aumento en los registros debe analizarse considerando también los procesos de denuncia, búsqueda, investigación y localización.
El gobierno municipal ha señalado que mantiene la coordinación con las instituciones encargadas de atender estos casos y que la prioridad debe ser dar seguimiento individual a cada reporte.
El presidente municipal Daniel Serrano destacó que detrás de cada ficha existe una persona y una familia que requieren atención, por lo que las cifras deben utilizarse como una herramienta para evaluar el trabajo institucional, pero no como un motivo para minimizar la problemática.
Cuautitlán Izcalli enfrenta el reto de mantener las localizaciones
Los datos de 2025 muestran un aumento importante en las personas localizadas y una reducción de los casos pendientes. Al mismo tiempo, el registro correspondiente a los primeros siete meses de 2026 apunta hacia una menor generación de fichas.
El reto para las autoridades será mantener esta tendencia y, sobre todo, garantizar que cada reporte de desaparición reciba una respuesta oportuna, independientemente de que las cifras generales continúen disminuyendo.
También será importante que los datos puedan mantenerse actualizados y desagregados para conocer con mayor precisión aspectos como edades, género, tiempo promedio de localización y circunstancias de cada caso.
Una cifra menos no significa una preocupación menos
La reducción de casi 30% en el promedio diario de fichas de búsqueda es un dato que merece ser analizado, pero también invita a una reflexión.
¿Qué debería significar realmente para una familia que una estadística mejore si todavía existe una persona que no ha regresado a casa?
Las cifras sirven para medir resultados, detectar avances y señalar pendientes, pero detrás de cada número hay una historia humana.
Por eso, el verdadero éxito no debería medirse únicamente por cuántas fichas disminuyen, sino por cuántas personas son encontradas, con qué rapidez se activan las búsquedas y qué tan acompañadas se sienten las familias durante todo el proceso.
En Cuautitlán Izcalli, los números muestran avances; ahora el desafío será demostrar que esos avances se traducen en respuestas concretas para cada persona y cada familia que enfrenta una desaparición.







