En el Valle de Toluca, entre el 5 y el 7 por ciento de los aspirantes a obtener la certificación para conducir motocicleta no logra aprobar las evaluaciones iniciales, principalmente por no contar con conocimientos básicos de manejo y control del vehículo.
De acuerdo con información proporcionada por la coordinación del programa de certificación operado por PIN Movilidad, este porcentaje equivale aproximadamente a 133 personas de un total cercano a mil 900 solicitantes, lo que evidencia que algunos conductores intentan regularizarse sin la preparación necesaria para circular de manera segura.
El proceso de certificación comienza con una prueba práctica de conducción, considerada la etapa más importante del procedimiento. Durante esta evaluación se analiza si el aspirante puede:
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Mantener el equilibrio de la motocicleta
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Controlar la velocidad
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Operar correctamente el vehículo
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Seguir instrucciones básicas de circulación
Cuando estas competencias no se cumplen, el solicitante es catalogado como “no competente”, lo que le impide continuar con el proceso en ese momento.
Sin embargo, las autoridades del programa aclaran que reprobar no implica una sanción permanente, sino una oportunidad para mejorar la preparación.
Las personas que no acreditan la prueba tienen la posibilidad de presentarla nuevamente con un descuento del 50 por ciento, siempre y cuando practiquen previamente las áreas en las que mostraron deficiencias.
Este mecanismo busca que los conductores regresen con mayor preparación y logren obtener la certificación en un segundo intento.
El programa de certificación tiene como objetivo principal disminuir los accidentes de tránsito relacionados con motociclistas en el Estado de México, asegurando que quienes circulen en la vía pública cuenten con habilidades y conocimientos mínimos de seguridad vial.
Especialistas en movilidad consideran que este modelo permite identificar riesgos antes de que se traduzcan en incidentes viales, promoviendo una conducción más responsable.
Después de aprobar la prueba práctica, los aspirantes deben presentar un examen teórico sobre el reglamento de tránsito, etapa en la que también se registran reprobaciones, aunque en menor medida.
Para facilitar la preparación, los solicitantes reciben una guía de estudio desde el momento en que agendan su cita, la cual incluye temas de seguridad vial y especificaciones técnicas sobre el uso correcto del casco.
El procedimiento de certificación contempla cuatro fases:
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Prueba práctica de manejo
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Examen teórico
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Revisión documental del conductor y del vehículo
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Entrega de la certificación
Además, se verifica que la motocicleta no tenga reporte de robo y que la documentación esté en regla.
Autoridades y especialistas coinciden en que este sistema de evaluación no solo busca regularizar a los motociclistas, sino también fortalecer la cultura de seguridad vial en la región, en un contexto donde los accidentes de tránsito siguen siendo una preocupación en zonas urbanas del Estado de México.
La certificación, señalan, representa una medida preventiva para garantizar que los conductores de motocicleta circulen con mayor responsabilidad y preparación.







