Atlacomulco se convirtió en el punto de encuentro para mujeres provenientes de distintos municipios del norte del Estado de México que acudieron desde temprano para participar en una jornada masiva de vacunación gratuita contra el Virus del Papiloma Humano (VPH). La alta convocatoria dejó en evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención en regiones donde el acceso a servicios médicos privados es limitado.
La campaña, impulsada con apoyo institucional y de organizaciones civiles, atrajo a beneficiarias no solo del municipio sede, sino también de localidades como Acambay, Polotitlán, Aculco, San Felipe del Progreso y Temascalcingo. Muchas asistentes recorrieron largas distancias para asegurar su dosis, reflejando la demanda existente por programas de salud preventiva enfocados en mujeres adultas, especialmente en comunidades rurales e indígenas.
Durante el acto inaugural, autoridades municipales destacaron la importancia de acercar servicios médicos gratuitos a sectores con menos recursos. La jornada se realizó durante dos días incluyendo este 20 de febrero y estuvo dirigida principalmente a mujeres en edad reproductiva que, en condiciones normales, no podrían cubrir el costo del esquema completo de vacunación, cuyo precio comercial suele superar los 12 mil pesos.
El objetivo central fue ofrecer una alternativa real de prevención para quienes no cuentan con acceso a seguros médicos o atención privada, reafirmando el papel de las campañas comunitarias en la reducción de desigualdades en salud.
Uno de los elementos más destacados de la estrategia fue la donación de mil 500 vacunas nonavalentes, un biológico que protege contra nueve tipos del Virus del Papiloma Humano. Las dosis fueron trasladadas bajo una red de frío especializada para mantener su eficacia y se aplicaron en dos jornadas de 750 vacunas cada una, con el fin de organizar adecuadamente el flujo de beneficiarias.
La demanda superó las expectativas iniciales. De acuerdo con organizadores, se registraron más de mil 900 solicitudes, aunque el número de dosis disponibles fue limitado. El enfoque de la campaña estuvo orientado a garantizar esquemas completos, priorizando la correcta aplicación y seguimiento médico.
Especialistas y representantes de organizaciones médicas coincidieron en que la vacunación contra el VPH representa una herramienta fundamental para disminuir el riesgo de padecimientos graves, como el cáncer cervicouterino. La inmunización también forma parte de un enfoque integral de salud preventiva que busca reducir la incidencia de enfermedades que continúan afectando a miles de mujeres cada año en México.
Por ello, ampliar la cobertura de vacunación en zonas donde históricamente ha existido poca oferta médica se considera una medida de alto impacto social y sanitario.
Además de la inmunización contra el Virus del Papiloma Humano, la campaña permitió aplicar vacunas del cuadro básico para la población en general, incluyendo dosis contra COVID-19, neumococo y sarampión. Este enfoque amplió el beneficio a distintos grupos de edad y reforzó la protección colectiva en la región.
La combinación de servicios convirtió la jornada en un evento integral de salud pública, promoviendo la prevención como una herramienta accesible para toda la comunidad.
El balance final dejó un mensaje claro: la demanda de servicios preventivos en la zona norte del Estado de México supera ampliamente la oferta existente. Autoridades sanitarias y organizadores señalaron que la participación masiva podría impulsar la gestión de nuevas jornadas en los próximos meses, buscando llegar a más municipios y reducir los rezagos en materia de vacunación.
En conclusión, la jornada realizada en Atlacomulco no solo representó una oportunidad de protección para cientos de mujeres, sino también una señal clara de que la salud preventiva sigue siendo una prioridad pendiente en muchas regiones del país.







