Bloqueos paralizan el sur del Edomex por tercer día; vecinos exigen obras y respuestas

Bloqueo-Transportistas-Carretera-Toluca-CDMX
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Las protestas mantienen cerradas vialidades de Tenango del Valle y comunidades cercanas; habitantes reclaman rehabilitación de caminos, un puente peatonal y la conclusión de una preparatoria

Tenango del Valle, Edomex.– Por tercer día consecutivo, habitantes de Tenango del Valle y comunidades del sur del Estado de México mantienen bloqueos en algunas de las principales carreteras de la región, provocando complicaciones para automovilistas, transporte público y personas que necesitan trasladarse hacia Toluca y otros municipios.

La movilización comenzó el pasado 25 de agosto en San Miguel Balderas, pero durante los días siguientes se extendió a otros puntos hasta alcanzar vialidades estratégicas como la carretera Toluca-Tenango y la autopista Tenango-Ixtapan de la Sal.

Los manifestantes aseguran que decidieron cerrar las carreteras ante la falta de avances en obras y compromisos que, de acuerdo con su versión, continúan pendientes.

¿Por qué están bloqueando las carreteras en Tenango del Valle?

Entre las principales demandas se encuentra la rehabilitación de caminos utilizados diariamente por habitantes de distintas comunidades, además de la construcción de infraestructura que permita cruzar con mayor seguridad algunas vialidades.

También exigen que continúe la segunda etapa de construcción de la Preparatoria Oficial 196, proyecto que consideran necesario para ampliar las opciones educativas de los jóvenes de la región.

Las comunidades involucradas incluyen San Miguel Balderas, San Francisco Putla, Santa Cruz Pueblo Nuevo, San Pedro Tlanixco, Santiaguito Cuauhtenco y San Francisco Tetetla.

Para los habitantes, el deterioro de los caminos no representa únicamente un problema de movilidad. Las condiciones de las vialidades repercuten en los traslados hacia escuelas, centros de trabajo, hospitales y servicios públicos.

El problema es que, ante la falta de respuestas que consideran satisfactorias, los pobladores optaron por una medida que afecta precisamente a miles de personas que utilizan esas mismas carreteras todos los días.

Toluca-Tenango y Tenango-Ixtapan permanecen afectadas

Este jueves 27 de agosto continúan los cierres en distintos puntos de la región.

Entre las vialidades con afectaciones se encuentran la Toluca-Tenango y Tenango-Ixtapan de la Sal, además de accesos hacia comunidades como San Miguel Balderas y San Francisco Putla.

La autopista Tenango-Ixtapan resulta especialmente importante debido a que funciona como una conexión entre el Valle de Toluca y municipios de la zona sur del estado.

Por ello, quienes necesitan trasladarse entre estas regiones han tenido que buscar caminos alternativos. Sin embargo, algunas de esas rutas también han comenzado a registrar complicaciones debido a la concentración de vehículos.

El resultado es una especie de efecto dominó: una carretera cerrada obliga a buscar otra ruta y la saturación termina trasladando el problema a otras comunidades.

La protesta divide opiniones entre los habitantes

Aunque los manifestantes defienden los bloqueos como una herramienta para presionar a las autoridades, la movilización también ha generado inconformidad entre personas que no participan directamente en las protestas.

Hay ciudadanos que respaldan las exigencias porque consideran que las obras reclamadas son necesarias y que, sin presión social, las autoridades podrían seguir postergándolas.

Pero también están quienes aseguran que los cierres les impiden cumplir con actividades cotidianas.

Personas que necesitan acudir al trabajo, llevar a sus hijos a la escuela o llegar a una cita médica se han visto obligadas a modificar sus recorridos o cancelar actividades.

Incluso algunos taxistas han suspendido temporalmente sus servicios debido a las dificultades para circular por la zona.

Y aquí surge uno de los dilemas más complejos de cualquier protesta social: ¿hasta dónde puede llegar una manifestación legítima cuando las acciones utilizadas para exigir soluciones terminan afectando los derechos de otros ciudadanos?

También hay protestas por el agua en Tenancingo

El conflicto no se limita a Tenango del Valle.

En San Martín Coapaxtongo, Tenancingo, pobladores bloquearon una vialidad que comunica con Tenango para exigir transparencia sobre aproximadamente 2 millones de pesos relacionados con el servicio de agua potable.

Los habitantes solicitaron revisar la documentación y las cuentas del comité encargado de administrar el suministro para conocer cómo fueron utilizados esos recursos y determinar si existe algún faltante.

La protesta ocurre en un contexto político complicado para el municipio, debido a que la alcaldesa Nancy Nápoles se encuentra vinculada a proceso por un caso relacionado con un presunto secuestro simulado.

Hasta el momento, la presidenta municipal no ha emitido un pronunciamiento sobre las exigencias relacionadas con los recursos del agua.

¿Protestar para ser escuchados o perjudicar a terceros?

El escenario que actualmente se vive en el sur del Estado de México refleja un problema que va más allá de los bloqueos.

Cuando una comunidad reclama caminos, escuelas, infraestructura o transparencia en el manejo de recursos, existe una demanda que merece ser escuchada y atendida.

Pero también es necesario preguntarse si cerrar durante varios días las principales vías de comunicación es la única manera de conseguir una respuesta.

¿Qué alternativas tienen los ciudadanos cuando sienten que las autoridades no atienden sus demandas?

Y, al mismo tiempo:

¿Quién responde por el trabajador que pierde un día de salario, por el estudiante que no llega a clases, por el paciente que no alcanza una cita médica o por el comerciante que no puede abrir su negocio debido a los bloqueos?

La responsabilidad tampoco puede recaer únicamente en quienes protestan. Si los habitantes llegan al extremo de paralizar carreteras para exigir obras o respuestas, las autoridades también deberían explicar por qué esas demandas llegaron a un punto en el que la protesta se convirtió en la única vía que los ciudadanos consideran efectiva para ser escuchados.

El conflicto exige una solución, no solamente liberar las carreteras

La prioridad inmediata será recuperar la circulación en las vialidades afectadas, pero levantar los bloqueos no necesariamente resolverá el problema.

Si las obras reclamadas siguen pendientes y las dudas sobre los recursos del agua permanecen sin respuesta, existe el riesgo de que las protestas vuelvan a aparecer.

El desafío para las autoridades será encontrar una salida mediante el diálogo, establecer compromisos verificables y, sobre todo, comunicar públicamente qué obras se realizarán, cuándo comenzarán y cuáles serán los mecanismos para supervisar su cumplimiento.

Porque una carretera puede volver a abrirse en cuestión de horas, pero la desconfianza entre una comunidad y sus autoridades puede tardar mucho más en desaparecer.

Y esa es quizá la pregunta que debería quedar sobre la mesa en Tenango del Valle y Tenancingo: ¿qué tendría que ocurrir para que los ciudadanos puedan exigir sus derechos sin tener que cerrar las carreteras y para que las autoridades cumplan antes de que una inconformidad termine paralizando a toda una región? 

 

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