Estado de México.– El Estado de México presume un dato que coloca a la entidad en el centro del mercado laboral nacional: desde el inicio del gobierno de Delfina Gómez Álvarez, el territorio mexiquense habría concentrado alrededor de uno de cada tres nuevos empleos formales generados en el país durante el periodo acumulado señalado.
El dato adquiere relevancia por el tamaño del mercado laboral mexiquense y por el peso económico que tiene la entidad a nivel nacional. Sin embargo, hay una precisión importante: hablar de liderazgo acumulado durante una administración no significa que el Estado de México haya sido el estado que más empleo generó en todos los meses o en todos los periodos recientes.
De acuerdo con la información reportada para el periodo que va de septiembre de 2023 a marzo de 2026, el Edomex habría incorporado 225 mil 304 puestos de trabajo, equivalentes aproximadamente a 31% del empleo formal generado en México durante ese lapso.
Las cifras del IMSS permiten dimensionar el contexto. Al 31 de marzo de 2026 había 22 millones 724 mil 680 puestos de trabajo registrados ante el instituto y durante el primer trimestre de ese año se habían creado 207 mil 604 plazas formales a nivel nacional.
Edomex mantiene peso laboral, pero los números recientes cuentan otra historia
El comportamiento del empleo cambia cuando se modifica el periodo de comparación.
Por ejemplo, entre julio de 2025 y julio de 2026, la Ciudad de México encabezó el crecimiento anual de puestos asegurados ante el IMSS, con 119 mil 136 nuevas plazas. El Estado de México ocupó el segundo sitio, con 73 mil 855 empleos, mientras Baja California registró 71 mil 133.
Esto es importante porque permite separar dos fotografías distintas: una muestra el acumulado de la actual administración y otra refleja el comportamiento de los últimos 12 meses.
En otras palabras, el Edomex puede presentar un balance acumulado destacado sin que ello implique necesariamente haber encabezado cada medición mensual o anual.
A nivel nacional, el mercado formal continuó creciendo durante 2026. Al 31 de agosto, el IMSS reportó 22 millones 798 mil 473 puestos de trabajo, de los cuales 87.1% eran permanentes y 12.9% eventuales. El salario base de cotización promedio alcanzó 673.1 pesos diarios.
Estos datos permiten plantear una pregunta que va más allá de las cifras oficiales: ¿generar más empleos significa automáticamente que las familias viven mejor?
La respuesta requiere mirar algo más que el número de altas ante el IMSS.
Inversión y empleo: el otro indicador que debe observarse
El Gobierno del Estado de México ha relacionado el crecimiento laboral con la llegada de inversiones a sectores como logística, industria automotriz, comercio, vivienda y alimentos y bebidas.
Entre los proyectos anunciados se encuentran inversiones de City Storage, OXXO y The Home Depot, que en conjunto representan alrededor de 2 mil 300 millones de pesos, de acuerdo con la información proporcionada.
Pero aquí aparece otro punto que merece seguimiento periodístico: una inversión anunciada no equivale necesariamente al mismo número de empleos creados.
Para conocer el impacto real de estos proyectos sería necesario saber cuántos puestos generarán, cuándo comenzarán las contrataciones, en qué municipios estarán concentrados y, sobre todo, cuáles serán sus salarios y prestaciones.
Porque una cifra de empleo puede resultar impresionante en un comunicado, pero para una persona que busca trabajo hay preguntas mucho más concretas:
¿Cuánto voy a ganar? ¿Tendré prestaciones? ¿Mi contrato será permanente? ¿Tendré seguridad social? ¿El empleo estará cerca de mi domicilio o tendré que gastar buena parte del salario en transporte?
El verdadero reto: pasar de cantidad a calidad
Los registros del IMSS son una herramienta fundamental para medir el empleo formal, pero no cuentan por sí solos toda la historia laboral.
Que una persona aparezca como trabajadora asegurada permite saber que existe un vínculo laboral formal, pero para evaluar las condiciones de ese empleo también deben analizarse variables como salario, permanencia, prestaciones, jornada laboral, sector económico y ubicación territorial.
Incluso el propio IMSS reportó que en agosto de 2026 el salario base de cotización promedio nacional fue de 673.1 pesos diarios. Sin embargo, ese indicador es un promedio y no significa que todos los trabajadores perciban esa cantidad.
Además, el comportamiento tampoco es uniforme entre sectores. En agosto, transportes y comunicaciones registraron uno de los mayores crecimientos anuales, con 6.6%, seguidos por el sector extractivo con 4.7% y servicios sociales y comunales con 3.7%.
Para el Estado de México, por tanto, el desafío no termina en mantener una elevada incorporación de trabajadores al empleo formal.
El siguiente indicador debería ser cuánto cambia la vida de esos trabajadores.
¿Uno de cada tres empleos, pero qué recibe uno de cada tres trabajadores?
El dato de los 225 mil 304 puestos acumulados coloca al Estado de México en una posición relevante dentro del mercado laboral nacional durante el periodo señalado.
Pero también obliga a hacer una pregunta incómoda: ¿el éxito laboral de una administración debe medirse únicamente por cuántas plazas registra el IMSS o también por la calidad de esas plazas?
Porque detrás de cada estadística hay una persona que necesita pagar renta, transporte, alimentos, educación y servicios.
El reto para el Gobierno del Estado de México no será solamente defender que se han creado cientos de miles de empleos formales. También tendrá que demostrar qué tipo de empleos son, cuánto pagan, qué prestaciones ofrecen y en qué condiciones permanecen los trabajadores.
Ahí estará la diferencia entre una buena cifra económica y una verdadera mejora en el bienestar de las familias mexiquenses.
Y tú, lector de Notidex, qué prefieres: más empleos aunque sean de bajos ingresos o menos puestos, pero con mejores salarios y prestaciones? ¿Cómo debería medirse realmente el éxito laboral de un gobierno?







