Los principales ejes viales del Valle de Toluca como Paseo Tollocan, la avenida José López Portillo y el Boulevard Aeropuerto se han convertido en rutas indispensables para miles de personas que todos los días se trasladan a escuelas, parques industriales y zonas de servicios. Sin embargo, junto con su alta afluencia, estos corredores enfrentan un problema persistente: la inseguridad en el transporte público.
De acuerdo con testimonios de usuarios y operadores, los robos a bordo de autobuses y unidades colectivas siguen un mismo esquema. Grupos de personas armadas con cuchillos o, en algunos casos, armas de fuego, abordan las unidades, amenazan al conductor y obligan a detener la marcha para despojar a los pasajeros de celulares, mochilas, carteras y dinero en efectivo.
Tras cometer el delito, los agresores huyen rápidamente, ya sea a pie o en motocicletas, lo que complica su identificación inmediata. Este modus operandi se ha reportado de manera constante en distintos tramos del Valle de Toluca.
Horarios críticos para usuarios y operadores
Los reportes coinciden en que los asaltos se concentran en dos franjas horarias: entre las 05:30 y las 08:00 horas, cuando aún no amanece y la afluencia de trabajadores y estudiantes es alta, y por la tarde-noche, de 18:00 a 20:00 horas. En estos periodos, las unidades viajan con gran ocupación, lo que facilita que los delincuentes se mezclen entre los pasajeros.
Operadores de distintas rutas señalan que el tráfico intenso y las paradas frecuentes también juegan a favor de los agresores, quienes aprovechan la lentitud de la circulación para actuar y escapar en cuestión de minutos.
Tramos vulnerables en Paseo Tollocan y López Portillo
Choferes consultados refieren que la dinámica delictiva está estrechamente relacionada con las características de estas vialidades. En Paseo Tollocan, donde convergen rutas hacia zonas industriales y centros educativos, los asaltos suelen ocurrir en lapsos muy breves, con amenazas directas al operador para evitar cualquier intento de alerta.
En la avenida José López Portillo y el Boulevard Aeropuerto, usuarios y conductores identifican puntos específicos con poca visibilidad o donde el tránsito obliga a reducir la velocidad. En estos tramos, la huida en motocicleta se ha vuelto una constante, dificultando la reacción inmediata de las autoridades.
La situación del Valle de Toluca no es un caso aislado. Durante 2025, en el Estado de México se registraron 5 mil 103 robos al transporte público colectivo, lo que equivale a un promedio cercano a 14 casos diarios, según cifras oficiales. De ese total, más de 4 mil se cometieron con violencia.
Los municipios con mayor incidencia fueron Ecatepec, Nezahualcóyotl, Naucalpan y Toluca, lo que confirma que el delito se concentra en zonas con alta densidad poblacional y movilidad constante.
Ante este panorama, los usuarios han modificado sus hábitos de traslado. Reducir la cantidad de objetos personales, ocultar pertenencias y evitar el uso visible del teléfono celular se han convertido en prácticas comunes en rutas consideradas de riesgo.
Padres de familia y trabajadores relatan que incluso los estudiantes han sido víctimas en más de una ocasión, especialmente en trayectos que atraviesan corredores industriales y educativos del Valle de Toluca.
Botones de pánico y videovigilancia: avances con pendientes
Las autoridades reconocen que los mecanismos de auxilio presentan limitaciones. Los botones de pánico instalados en algunas unidades no cuentan con un diagnóstico actualizado sobre su funcionamiento real. Existen casos de dispositivos sin conectividad, con fallas técnicas o que no logran enviar la alerta al C5 cuando son activados.
Ante estas carencias, la videovigilancia se mantiene como una de las principales herramientas de apoyo. Las cámaras a bordo de las unidades y en las vialidades permiten documentar los hechos y respaldar las investigaciones cuando no es posible una intervención inmediata.
La Secretaría de Seguridad del Estado de México anunció que el C5 será actualizado con herramientas de inteligencia artificial a partir de abril. Estas tecnologías permitirán analizar imágenes de videovigilancia, identificar patrones delictivos y facilitar el reconocimiento de placas vehiculares, colores de motocicletas y características de cascos, elementos clave en robos cometidos con este medio de escape.
Las autoridades advierten que su impacto dependerá de la conectividad y de un periodo de adaptación operativa, por lo que los resultados se evaluarán de manera gradual.
Mientras avanzan los ajustes tecnológicos y las revisiones a concesionarios, miles de personas continúan utilizando diariamente el transporte público en el Valle de Toluca bajo un entorno de riesgo. La mejora en la seguridad de corredores como Paseo Tollocan, José López Portillo y Boulevard Aeropuerto se perfila como una tarea pendiente y urgente para garantizar traslados más seguros en una de las zonas de mayor movilidad del Estado de México.







