Más mexicanos trabajan, pero 55% sigue en la informalidad: INEGI

Ambulantes- zona hospitalaria Toluca-Edomex
Ambulantes- zona hospitalaria Toluca-Edomex

La población ocupada llegó a 60.7 millones en agosto de 2026; sin embargo, 33.4 millones de personas laboraron en condiciones de informalidad y 1.9 millones permanecieron sin empleo.

Ciudad de México.— El mercado laboral mexicano incorporó a más personas durante el último año, pero el aumento de la ocupación no necesariamente significó mejores condiciones para todos los trabajadores.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, en agosto de 2026 había 60.7 millones de personas ocupadas, 1.2 millones más que en el mismo mes de 2025.

La población económicamente activa también aumentó y alcanzó 62.6 millones de personas, es decir, 1.3 millones más que un año antes.

Pero detrás de este crecimiento aparece otro dato: 33.4 millones de personas trabajaron en la informalidad laboral, equivalente a 55% de la población ocupada.

El porcentaje incluso registró un ligero incremento anual, al pasar de 54.8% a 55%.

Más empleo, pero con una informalidad que no cede

La informalidad laboral incluye diferentes situaciones en las que las personas trabajan sin contar con condiciones de formalidad laboral y seguridad social asociadas a su empleo.

Dentro de este universo se encuentran 18.4 millones de personas ocupadas específicamente en el sector informal, equivalentes a 30.3% del total de trabajadores. Un año antes, este indicador era de 29.6%.

La brecha también es evidente según el tamaño de las localidades.

En las zonas más urbanizadas, la informalidad laboral alcanzó 42.4%, mientras que en localidades con menos de 100 mil habitantes llegó a 68.4%.

El dato muestra que tener un trabajo no necesariamente significa contar con seguridad social, estabilidad o prestaciones laborales.

Otro indicador que refleja las condiciones del empleo es la tasa de condiciones críticas de ocupación. En agosto se ubicó en 37.8%, frente a 37.3% un año antes.

Este indicador considera, entre otras situaciones, jornadas laborales extensas con bajos ingresos y personas que trabajan menos horas de las que desean por razones ajenas a su voluntad.

La mayoría gana hasta dos salarios mínimos

La distribución de los ingresos también revela diferencias importantes dentro del mercado laboral.

De los 60.7 millones de personas ocupadas:

  • 27.2 millones recibieron hasta un salario mínimo.
  • 19.7 millones obtuvieron más de uno y hasta dos salarios mínimos.
  • 3.4 millones recibieron más de dos y hasta tres salarios mínimos.
  • 1.5 millones percibieron más de tres y hasta cinco salarios mínimos.
  • 483.6 mil personas reportaron ingresos superiores a cinco salarios mínimos.
  • 2.8 millones no recibieron ingresos.
  • 5.6 millones no especificaron sus percepciones.

En otras palabras, una parte considerable de la población ocupada se concentra en los niveles inferiores de ingreso.

Servicios concentran el empleo, mientras algunas actividades pierden trabajadores

Los servicios continúan siendo el principal generador de ocupación, con 27.8 millones de personas, equivalentes a 45.9% del total.

Después se ubicaron:

  • Comercio: 11.6 millones.
  • Industria manufacturera: 9.7 millones.
  • Actividades agropecuarias: 6 millones.
  • Construcción: 4.8 millones.

Sin embargo, no todas las actividades registraron crecimiento.

La ocupación disminuyó en agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, con 290 mil personas menos; en la industria manufacturera, con una reducción de 263 mil; y en el comercio, donde se contabilizaron 161 mil trabajadores menos.

El desempleo también aumentó

Aunque el número de personas ocupadas creció, la población desocupada también aumentó.

En agosto había 1.9 millones de personas sin empleo, 87 mil más que en agosto de 2025. La tasa de desocupación pasó de 2.9% a 3.0%.

El tiempo que las personas permanecen buscando trabajo también muestra diferencias.

El 43.1% llevaba un mes o menos buscando empleo; 32.5% tenía entre más de un mes y hasta tres meses; 8.4% acumulaba más de seis meses y hasta un año, mientras que 1.7% llevaba más de un año buscando una oportunidad laboral.

Por grupos de edad, las personas de 25 a 44 años representaron 47.8% de la población desocupada, seguidas por quienes tenían entre 15 y 24 años, con 33.4%.

¿Más empleo significa necesariamente mejores empleos?

Los datos del INEGI muestran una realidad con dos caras: México tiene más personas trabajando, pero también una proporción elevada de trabajadores en condiciones de informalidad y con ingresos concentrados en los niveles más bajos.

El crecimiento de la población ocupada es relevante, pero medir la salud del mercado laboral únicamente por el número de empleos puede ocultar otros problemas: falta de seguridad social, bajos ingresos, jornadas extensas o ausencia de prestaciones.

El desafío no consiste solamente en generar más puestos de trabajo, sino en conseguir que una mayor proporción de ellos permita a las familias alcanzar condiciones económicas estables.

La pregunta para las autoridades y para el sector empresarial es: ¿de qué sirve que aumente el número de personas ocupadas si más de la mitad sigue trabajando en la informalidad?

Y para la ciudadanía: ¿el mercado laboral mexicano está creando realmente mejores oportunidades o simplemente más formas de sobrevivir mediante el trabajo?

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