Melissa Vargas lleva firmas equivalentes ni al 1% de la población de Toluca para desaparecer la feria del alfeñique

Feria del alfeñique 2026
Feria del alfeñique 2026

La excandidata priista pidió transparentar el presupuesto de los espectáculos del Alfeñique 2026 y analizar si una parte puede destinarse al bacheo. Las firmas equivalen a menos del 1% de la población de Toluca registrada en el Censo 2020.

TOLUCA, Edomex.– La discusión sobre el presupuesto de la Feria y Festival Cultural del Alfeñique 2026 llegó al Ayuntamiento de Toluca acompañada de una pregunta que divide opiniones: ¿debe mantenerse el gasto previsto para los espectáculos o una parte de esos recursos debería utilizarse para atender las vialidades deterioradas?

La excandidata priista Melissa Vargas presentó ante el gobierno municipal una petición respaldada por alrededor de 8 mil 750 firmas, recolectadas mediante internet, para solicitar que se haga público cuánto costarán los espectáculos del festival y que se valore destinar una parte de esos recursos a la pavimentación y rehabilitación de calles.

La petición, denominada “Toluca tiene prioridades”, sostiene que la celebración del Alfeñique puede conservarse como tradición cultural, pero plantea reducir el gasto destinado a espectáculos artísticos de alto costo para canalizar recursos a infraestructura vial.

La propuesta fue entregada durante una movilización realizada en las inmediaciones del Palacio Municipal y las firmas fueron recibidas por la regidora Shantall Zepeda, de acuerdo con reportes periodísticos.

8,750 firmas: ¿son muchas o pocas para Toluca?

Aquí aparece un dato que permite poner la protesta en contexto.

El Censo de Población y Vivienda 2020 registró 910 mil 608 habitantes en el municipio de Toluca.

Si se toman como referencia las 8 mil 750 firmas entregadas, representan aproximadamente 0.96% de esa población.

En términos simples: serían menos de una firma por cada 100 habitantes del municipio.

Pero el dato también tiene una limitación importante. Las firmas fueron recolectadas mediante Change.org, por lo que esa cifra no equivale automáticamente al número de habitantes de Toluca que respaldan la propuesta. Una firma digital no acredita por sí misma que quien la realizó viva en el municipio.

Incluso la propia petición continúa mostrando un número de firmas distinto al momento de su consulta, debido a que se trata de una campaña digital que permanece abierta.

Por ello, sería incorrecto presentar las 8 mil 750 firmas como una medición de la opinión pública de toda la capital mexiquense.

Tampoco existe, con la información disponible, un conteo verificable que permita establecer cuántas personas participaron físicamente en la manifestación.

El debate real está en el presupuesto

La petición no plantea desaparecer el Alfeñique. Su propuesta consiste en hacer público el presupuesto de los espectáculos y analizar una posible reasignación de recursos hacia calles y vialidades.

Y aquí aparece uno de los puntos centrales de la discusión: el monto de alrededor de 70 millones de pesos que ha circulado no constituye, hasta ahora, un presupuesto oficial confirmado del festival. Se trata de una estimación atribuida a Vargas.

Reportes recientes señalan que todavía no se ha transparentado públicamente el monto total destinado a la Feria y Festival Cultural del Alfeñique ni el detalle de los contratos de los espectáculos.

Por eso, antes de calcular cuántos baches podrían repararse con ese dinero, existe una pregunta previa que el Ayuntamiento tendría que responder:

¿Cuánto dinero público se destinará realmente al festival, cuánto corresponde a espectáculos y cuánto a otros componentes de la celebración?

Sin esos documentos, cualquier cálculo sobre cuánto podría ahorrarse o reasignarse permanece en el terreno de las estimaciones.

Toluca sí enfrenta un problema de baches, pero también existe un programa de atención

El deterioro de las vialidades no es un asunto inventado por la protesta.

El propio Ayuntamiento reconoce que la ciudad enfrenta una problemática importante y puso en marcha durante 2026 un programa intensivo de bacheo en las 48 delegaciones. La administración municipal estableció como meta atender 20 mil baches en 90 días, mediante 48 frentes de trabajo.

Además, el gobierno municipal reportó que durante 2025 fueron atendidos más de 48 mil baches en 471 calles, además de la construcción y rehabilitación de casi 40 calles.

En agosto, el Ayuntamiento informó también que reforzó las labores de bacheo y repavimentación debido a las lluvias, con una intervención anunciada de 4 mil 821 metros lineales en nueve vialidades.

Es decir, la discusión no ocurre en una ciudad donde no exista ningún programa de mantenimiento vial. El debate está en determinar si el esfuerzo actual es suficiente, dónde persisten los rezagos y si existe margen presupuestal para acelerarlo.

Y ahí la transparencia puede ser más útil que las consignas.

Si se conoce cuánto costará cada espectáculo, cuánto se gastará en producción, logística, infraestructura temporal y contratación artística, los habitantes pueden evaluar con mayor precisión qué significa el presupuesto del festival frente a otras necesidades municipales.

¿tradición contra baches o una falsa disyuntiva?

Convertir el debate en “Alfeñique o baches” puede resultar atractivo políticamente, pero la administración pública es bastante más compleja.

Una ciudad necesita calles transitables, pero también necesita cultura, actividad económica, espacios públicos y celebraciones que forman parte de su identidad.

El punto verdaderamente importante es otro: ¿el Ayuntamiento puede demostrar que el dinero destinado al Alfeñique está justificado y que el gasto responde a una planeación responsable?

Y del otro lado también vale preguntar: ¿8 mil 750 firmas son suficientes para afirmar que Toluca quiere cancelar o reducir el festival?

La respuesta no puede obtenerse simplemente contando firmas digitales.

Pero hay una exigencia ciudadana que sí resulta perfectamente medible: conocer cuánto se va a gastar y en qué se va a gastar.

Si los recursos del festival están debidamente presupuestados, transparentados y generan beneficios culturales y económicos, el gobierno debe explicarlo.

Si existe margen para reducir gastos sin afectar la tradición y utilizar esos recursos en vialidades prioritarias, también tendría que explicarse.

Porque al final, la discusión no debería ser solamente quién reunió más firmas o quién organizó la protesta más visible.

La pregunta para los toluqueños es mucho más sencilla: ¿el dinero público se está utilizando en las prioridades que la ciudad realmente necesita y existe evidencia para demostrarlo?

¡Únete a nuestro grupo de WhatsApp y recibe GRATIS las noticias más importantes directo en tu celular!