M&M’s retira el color azul; la búsqueda de un sustituto natural cambia la industria alimentaria
El emblemático color azul elaborado con pigmentos artificiales comienza a desaparecer en algunos productos, mientras fabricantes buscan alternativas naturales que cumplan con nuevas regulaciones y estándares de seguridad alimentaria.
La industria alimentaria vive una transformación que también alcanza a algunos de los dulces más populares del mundo. M&M’s comenzó a retirar el tradicional color azul de algunas de sus presentaciones debido al reemplazo de colorantes artificiales por opciones de origen natural, una decisión impulsada por nuevas exigencias regulatorias en Estados Unidos.
Aunque para muchos consumidores el cambio podría pasar desapercibido, especialistas señalan que fabricar un colorante azul natural y estable representa uno de los mayores desafíos tecnológicos de la industria alimentaria.
¿Por qué desaparece el color azul de algunos M&M’s?
El color azul utilizado durante décadas en distintos productos alimenticios se obtenía mediante el pigmento artificial conocido como Azul Brillante FCF, identificado también como E133.
Como parte de una tendencia internacional para reducir el uso de aditivos sintéticos, diversas empresas han comenzado a sustituir este tipo de colorantes por ingredientes naturales que respondan a nuevas normas y a una creciente demanda de alimentos con formulaciones más naturales.
El azul natural sigue siendo un reto para los científicos
A diferencia del rojo, amarillo o verde, el azul es uno de los colores menos comunes en la naturaleza, lo que dificulta encontrar un sustituto que mantenga las mismas características que los pigmentos artificiales.
Investigadores han experimentado durante meses con diversas alternativas, entre ellas la espirulina, una microalga utilizada desde hace años como fuente de pigmentos naturales.
Sin embargo, los resultados han mostrado importantes limitaciones, ya que el color obtenido puede alterarse fácilmente por factores como:
- La humedad.
- La exposición a la luz.
- Los cambios de temperatura.
- La composición química de algunos alimentos.
Estas condiciones provocan que el azul pierda intensidad o cambie de tonalidad, dificultando su utilización en productos procesados.
Colorantes naturales ganan terreno en la industria
Ante este panorama, fabricantes y laboratorios continúan desarrollando nuevas soluciones utilizando pigmentos provenientes de distintas fuentes naturales, entre ellas:
- Remolacha.
- Cúrcuma.
- Espirulina.
- Flores.
- Frutas.
- Minerales naturales.
- Algunos insectos utilizados tradicionalmente como fuente de colorantes.
Aunque muchos de estos ingredientes ya se utilizan en diversos alimentos, el caso del color azul continúa siendo uno de los más complejos desde el punto de vista tecnológico.
¿El cambio llegará a Latinoamérica?
Especialistas consideran que la sustitución de colorantes artificiales podría extenderse gradualmente hacia otros mercados, incluido Latinoamérica, conforme evolucionen las regulaciones sanitarias y las políticas de fabricación de alimentos.
Por ahora, no existe un anuncio oficial sobre un retiro generalizado en todos los países de la región; sin embargo, la tendencia apunta a que cada vez más fabricantes optarán por ingredientes naturales en sus productos.
Una nueva etapa para los alimentos procesados
El cambio refleja una transformación más amplia dentro de la industria alimentaria, donde la innovación ya no solo busca colores más llamativos, sino también ingredientes considerados más naturales por consumidores y autoridades sanitarias.
Mientras la ciencia continúa buscando un pigmento azul estable que sustituya al colorante artificial, la industria apuesta por soluciones que reduzcan el uso de aditivos sintéticos y acerquen los alimentos a los colores que ofrece la propia naturaleza.







