Una encuesta de Enkoll coloca a Movimiento Ciudadano por encima del PAN y el PRI en afinidad partidista. Morena conserva una amplia ventaja, pero el reacomodo opositor abre una nueva disputa por el segundo lugar.
Ciudad de México.— El mapa político de México comienza a mostrar señales de transformación rumbo a las próximas elecciones. Una encuesta elaborada por Enkoll para W Radio y El País, levantada entre el 25 y el 29 de agosto de 2026, coloca a Movimiento Ciudadano (MC) por encima del PAN y del PRI en identificación partidista.
Los resultados forman parte del contexto político generado alrededor del Segundo Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum y muestran un escenario en el que Morena conserva una ventaja considerable, mientras los partidos tradicionales de oposición enfrentan dificultades para recuperar terreno.
De acuerdo con el estudio, 43% de los encuestados se identifica con Morena, mientras que Movimiento Ciudadano alcanza 11%, seguido por el PAN con 10% y el PRI con 7%.
La diferencia puede parecer pequeña entre MC y Acción Nacional, pero adquiere otra dimensión cuando se incorpora la percepción que los ciudadanos tienen de cada partido.
MC supera al PAN y al PRI en identificación partidista
El dato más relevante de la medición es que Movimiento Ciudadano aparece como la organización opositora con mayor porcentaje de identificación partidista.
Con 11%, MC se coloca un punto por encima del PAN y cuatro puntos por encima del PRI.
Esto no significa que Movimiento Ciudadano haya desplazado automáticamente a los partidos tradicionales en términos electorales. Una encuesta de afinidad partidista mide identificación, no escaños ni resultados electorales.
Sin embargo, sí representa una señal política importante.
Durante décadas, el PAN y el PRI ocuparon los principales espacios de oposición a los gobiernos en turno. Hoy, según esta medición, un partido relativamente más joven consigue superar a ambos en la simpatía declarada por los ciudadanos.
La diferencia está también en la percepción
La encuesta muestra una brecha todavía más pronunciada cuando se analiza la opinión favorable y desfavorable.
Movimiento Ciudadano obtiene un saldo de opinión de +16 puntos, al registrar 43% de opiniones buenas frente a 27% de opiniones malas.
El PAN, en cambio, presenta un saldo de -17 puntos, mientras que el PRI llega a -34 puntos.
La diferencia plantea un problema estratégico para los partidos tradicionales.
No solamente enfrentan una menor identificación partidista frente a MC; también cargan con una percepción pública considerablemente más negativa.
Y aquí aparece una pregunta incómoda para el PAN y el PRI: ¿cómo recuperar electores si antes de pedirles el voto tienen que convencerlos de volver a confiar en sus siglas?
¿MC ya es la segunda fuerza política?
Decir que Movimiento Ciudadano se ha convertido definitivamente en la segunda fuerza política del país sería apresurado.
El término puede utilizarse para describir una tendencia en las preferencias o identificación partidista, pero la verdadera fuerza de un partido también se mide en votos obtenidos, representación legislativa, gobiernos locales y capacidad territorial.
Lo que sí muestra la encuesta de Enkoll es que MC ocupa actualmente una posición competitiva en la disputa por el segundo lugar en términos de percepción e identificación.
Y eso puede ser especialmente importante rumbo a las próximas elecciones.
Si el partido naranja logra convertir esa imagen favorable en votos efectivos, podría modificar todavía más el equilibrio de la oposición.
Morena mantiene una ventaja considerable
Mientras los partidos opositores disputan el segundo lugar, Morena conserva una distancia considerable.
La encuesta le atribuye 52% de preferencia efectiva para diputaciones federales.
En otras palabras, el problema para la oposición no es únicamente quién ocupa el segundo puesto.
El desafío principal consiste en reducir una brecha de más de 30 puntos frente al partido gobernante en esa medición.
La existencia de tres fuerzas opositoras con porcentajes relativamente cercanos también dificulta la construcción de una alternativa electoral unificada.
PAN, PRI y MC pueden competir por el mismo segmento del electorado, pero al hacerlo también pueden dividir el voto opositor.
MC y PAN empatan técnicamente en diputaciones
En la intención de voto para diputaciones federales, la diferencia entre Movimiento Ciudadano y PAN es todavía menor.
Ambos registran 12% en preferencia bruta.
En preferencia efectiva, la medición coloca a las dos fuerzas en 15%.
Esto significa que, al menos en este indicador, no existe una ventaja contundente de MC sobre Acción Nacional.
La diferencia aparece con mayor claridad cuando se analiza la imagen pública.
MC tiene un saldo favorable, mientras que PAN y PRI presentan saldos negativos.
Para un partido opositor, esa percepción puede convertirse en una herramienta electoral importante si logra mantenerla hasta las campañas.
Pero también existe un riesgo: una buena opinión no necesariamente se convierte en votos.
El gran desafío de Movimiento Ciudadano
Movimiento Ciudadano ha conseguido construir una identidad política distinta a la del PRI y el PAN.
El partido busca presentarse como una alternativa alejada de los partidos tradicionales y ha conseguido atraer particularmente la atención de sectores jóvenes y urbanos.
Sin embargo, el crecimiento en encuestas también genera nuevas responsabilidades.
Una cosa es convertirse en una opción atractiva para el electorado inconforme.
Otra muy diferente es construir una estructura nacional capaz de competir con Morena.
El partido tendrá que demostrar que puede transformar su crecimiento en candidaturas competitivas, organización territorial y resultados electorales.
La pregunta será si su posicionamiento actual representa una tendencia duradera o simplemente un momento de descontento con las fuerzas políticas tradicionales.
El PRI enfrenta la situación más complicada
De acuerdo con la encuesta, el PRI es el partido con la peor evaluación entre las principales fuerzas mencionadas.
Su 7% de identificación partidista y su saldo de opinión de -34 puntos representan un desafío considerable.
El problema para el tricolor es que su desgaste no es nuevo.
Después de décadas como una de las principales fuerzas políticas del país, el PRI ha perdido presencia electoral y territorial en distintas regiones.
El reto ya no parece ser únicamente ganar elecciones.
Antes debe responder una pregunta más básica:
¿qué representa hoy el PRI para los ciudadanos que alguna vez lo consideraron una opción de gobierno?
PAN también enfrenta desgaste
El PAN se encuentra en una posición distinta.
Con 10% de identificación partidista, conserva una base mayor que la del PRI y se mantiene cerca de MC.
Sin embargo, su saldo de opinión de -17 puntos indica que existe un problema de percepción que puede limitar su capacidad de crecimiento.
El partido necesita decidir si busca recuperar el voto opositor tradicional o si intenta competir por nuevos sectores del electorado.
En ambos casos, el desafío pasa por construir una identidad que no dependa exclusivamente del rechazo a Morena.
¿Puede la oposición competir dividida?
Este es probablemente el punto central del escenario que muestra la encuesta.
Morena mantiene una amplia ventaja, mientras tres partidos opositores —PAN, PRI y MC— compiten por espacios similares del electorado.
La fragmentación puede beneficiar al partido dominante si los votos opositores terminan distribuyéndose entre varias opciones.
Pero también puede producir el efecto contrario si alguna de estas fuerzas consigue convertirse en el principal vehículo del voto anti-Morena.
La incógnita es cuál.
Movimiento Ciudadano parece tener una ventaja en percepción.
El PAN conserva estructura y una base electoral relevante.
El PRI mantiene presencia territorial, aunque con un desgaste mucho mayor.
¿Estamos ante el fin del “PRIAN” como principal oposición?
Durante años, la política mexicana estuvo marcada por una rivalidad histórica entre PRI y PAN.
Incluso cuando ambos partidos competían electoralmente, en el debate público comenzó a popularizarse el término “PRIAN” para describir su cercanía estratégica en determinados momentos.
El ascenso de MC modifica esa narrativa.
Si las tendencias mostradas por Enkoll se mantienen, la oposición mexicana podría dejar de estar organizada alrededor de una disputa entre PRI y PAN.
El nuevo escenario podría ser una competencia entre Morena como fuerza dominante, MC como principal aspirante opositor y PAN y PRI intentando recuperar el terreno perdido.
Pero las elecciones no se ganan con encuestas.
Se ganan con candidatos, estructuras, campañas, movilización y votos.
La encuesta también debe leerse con cautela
Los resultados de una medición de opinión pública representan una fotografía del momento en que se levantó el estudio.
En este caso, el trabajo de campo se realizó entre el 25 y el 29 de agosto de 2026.
Las preferencias pueden cambiar conforme avance el escenario político, especialmente cuando comiencen a definirse candidaturas y alianzas.
Por eso, el dato más interesante quizá no sea quién está arriba hoy, sino qué partido consigue mantener su crecimiento cuando llegue el momento de votar.
La pregunta para el electorado
El reacomodo que muestra Enkoll plantea un escenario que hace algunos años habría sido difícil de imaginar.
El PRI y el PAN, protagonistas durante décadas de la política nacional, aparecen ahora detrás de Movimiento Ciudadano en identificación partidista.
Morena, mientras tanto, conserva una ventaja muy amplia.
Pero hay algo que las cifras no pueden responder:
¿MC está creciendo porque realmente convenció a los mexicanos o porque PRI y PAN han perdido la confianza de sus antiguos electores?
La diferencia parece pequeña, pero políticamente puede ser enorme.
Porque si el crecimiento de Movimiento Ciudadano representa una nueva identidad política, México podría estar frente a un cambio generacional en la oposición.
Si, por el contrario, se trata solamente del desgaste de las viejas fuerzas, el escenario podría volver a cambiar antes de la próxima elección.
La verdadera batalla no será únicamente por el segundo lugar. Será por convencer a millones de mexicanos que todavía no encuentran una opción política capaz de representar lo que esperan del país.







