Crisis hídrica hunde valoración de Lemus: 71.9 % de jaliscienses reprueba su manejo del agua
Guadalajara, Jalisco. — La crisis del suministro y la calidad del agua en Jalisco ha generado un rechazo masivo a la gestión del gobernador Pablo Lemus, según revela el más reciente Radar Rubikon dedicado a la emergencia hídrica: casi tres cuartas partes de la población del estado desaprueban su forma de encarar el problema, en un repudio que duplica la percepción negativa registrada en el resto del país.
Los datos recabados entre el 21 y el 26 de octubre de 2026, con 509 entrevistas y un margen de error de ±4.3 puntos, muestran que 41.6 % de los jaliscienses califica como “muy mal” el manejo del agua por parte del mandatario estatal. Al sumar quienes respondieron “mal” (30.3 %), la reprobación asciende a 71.9 %. Por el contrario, apenas 22.2 % valora su labor como “bien” o “muy bien”, una cifra mínima frente a la ola de rechazo social.
El repudio local contrasta con la percepción nacional: en el resto de México, la calificación de “muy mal” sobre el trabajo de Lemus baja a 21.0 %, menos de la mitad que en su propia entidad. A ello se suma que 28.0 % de la población fuera de Jalisco dice no conocer su desempeño, lo que evidencia que el descontento tiene su epicentro en la realidad cotidiana de los hogares jaliscienses y no responde a una narrativa ajena a la crisis que viven.
Protestas: respaldo casi unánime y disposición a movilizarse
La inconformidad no se queda en la opinión: el tema ha permeado prácticamente toda la sociedad. 91.4 % de los habitantes de Jalisco ha visto o escuchado sobre las manifestaciones por el agua, muy por encima del 75.1 % registrado en otras entidades.
El apoyo a las movilizaciones es contundente:
- 70.8 % dice estar “muy de acuerdo” con las protestas que se han desarrollado;
- 75.3 % advierte que saldría a las calles si el agua que llega a su domicilio se encontrara en condiciones insalubres o contaminada.
Estos números demuestran que la indignación no es pasajera ni minoritaria: existe un amplio consenso ciudadano en que la respuesta del gobierno ha sido insuficiente, y una base sólida para que el descontento se transforme en mayores movilizaciones si la situación no cambia.
Caída libre en la valoración nacional
El impacto de la crisis también se refleja en el Ranking Rubikon México: en solo un mes, la valoración positiva de Pablo Lemus se desplomó nueve puntos, hasta ubicarse en 36.3 %. El descenso lo hizo retroceder cuatro posiciones, quedando en el lugar 30 de un total de 32 gobernadores y la jefa de Gobierno de la CDMX. Es decir, hoy se encuentra entre los mandatarios con menor respaldo del país.
Un gobierno a la defensiva ante la emergencia
La encuesta confirma que la administración de Lemus ha perdido terreno de forma acelerada frente a una de las responsabilidades más básicas y sensibles para la población: garantizar acceso al agua segura y continua. La brecha entre la percepción local y la nacional confirma que la valoración negativa surge de la experiencia diaria —los cortes, la turbiedad, la falta de información clara— y no de campañas externas.
Hasta el momento, las cifras indican que las acciones emprendidas no han logrado convencer a la ciudadanía ni revertir el desgaste político. Por el contrario, la sensación de mal manejo se ha arraigado profundamente. Si la crisis persiste sin soluciones visibles, la desaprobación podría seguir creciendo y la calle podría convertirse en el escenario principal de la exigencia social.
¿Crees que el gobierno de Lemus podrá recuperar la confianza ciudadana con medidas de corto plazo, o el daño a su imagen es ya irreversible?







