La escasez de agua potable se ha convertido en un problema crítico para diversos sectores en el Estado de México, y los restaurantes no son la excepción. Frente a esta situación, los empresarios del sector han comenzado a buscar soluciones sostenibles para enfrentar los retos que representa la falta de agua, especialmente en lugares donde el acceso a este recurso es limitado.
Christian Muñoz, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC), ha señalado que uno de los métodos adoptados por los restaurantes es el uso de mingitorios ecológicos, los cuales pueden ahorrar hasta mil 200 litros de agua diarios. Esta medida se presenta como una respuesta eficiente y a largo plazo para mitigar los efectos de la escasez.
Muñoz detalló que en diversas zonas del Estado de México, el suministro de agua solo llega dos días a la semana, lo que obliga a los restaurantes a depender de pipas para mantener sus operaciones. Sin embargo, el precio de este servicio ha aumentado considerablemente en los últimos meses. “Hace un mes, el precio de una pipa era de mil pesos, cuando antes cobraban entre 600 y 800 pesos. Este incremento afecta directamente a los restauranteros”, comentó.
La situación se vuelve aún más crítica en el centro histórico de Toluca, donde muchos de los establecimientos se ubican en construcciones antiguas que carecen de cisternas y solo cuentan con tinacos. Esto limita aún más la capacidad de los restaurantes para almacenar agua, complicando la operación diaria.
Ante este panorama, muchos restauranteros han optado por implementar mingitorios ecológicos como una medida de ahorro de agua. Aunque esta alternativa implica un gasto inicial para los empresarios, el presidente de CANIRAC destacó que el retorno de inversión se da entre un año y medio o dos años.
“El ahorro por cada mingitorio puede llegar a ser de mil 200 litros de agua diarios, lo que en un mes equivale a 30 mil litros, prácticamente lo que se requeriría para llenar una pipa y media de agua. Esta cifra es significativa, especialmente en zonas donde el suministro de agua es limitado o irregular”, explicó Muñoz.
Los restaurantes ubicados en el primer cuadro de Toluca han sido de los más afectados por la escasez de agua. Debido a las características de las construcciones antiguas en esta zona, muchos establecimientos no cuentan con cisternas, lo que los obliga a depender del suministro que llega dos veces por semana o, en su defecto, de pipas.
“Dependiendo del tamaño del restaurante, el número de pipas necesarias varía. Un restaurante grande podría necesitar entre dos y tres pipas al mes, mientras que uno más pequeño tal vez requiera solo una pipa”, indicó el presidente de CANIRAC.
Muñoz también recordó que desde la pandemia, los restauranteros han buscado soluciones sostenibles para enfrentar la falta de agua. Los mingitorios ecológicos no son una novedad reciente, pero la situación actual ha acelerado su implementación en muchos establecimientos.
“Ya desde la pandemia estábamos buscando opciones como los mingitorios ecológicos u otras soluciones para ahorrar agua, pero ahora, con el incremento en los costos de las pipas y la falta de suministro constante, se ha vuelto una necesidad urgente”, puntualizó.
En conclusión, la crisis del agua potable en el Estado de México ha impulsado a los restauranteros a tomar medidas innovadoras para garantizar la continuidad de sus operaciones sin comprometer el medio ambiente. La implementación de mingitorios ecológicos no solo ayuda a reducir el consumo de agua, sino que también representa un ahorro económico a largo plazo para los empresarios del sector. Aunque la inversión inicial puede ser considerable, el retorno en términos de ahorro de agua y costos es evidente, lo que convierte esta opción en una solución viable ante la escasez.
Notidex seguirá informando sobre las medidas que los diferentes sectores adoptan para enfrentar los desafíos que trae consigo la crisis hídrica en el Estado de México.