La tensión entre México y Estados Unidos volvió a subir de tono luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que su gobierno podría intervenir directamente contra los cárteles si las autoridades mexicanas no intensifican el combate al narcotráfico. Ante estas declaraciones, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió con firmeza y aseguró que su administración ya está dando resultados en materia de seguridad.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que el gobierno federal ha logrado avances importantes en la reducción de homicidios dolosos, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el combate al tráfico de drogas y armas. La mandataria subrayó que la cooperación con Estados Unidos continúa activa, aunque insistió en que debe existir corresponsabilidad entre ambas naciones.
La presidenta mexicana afirmó que su administración mantiene una estrategia permanente contra el crimen organizado y recordó que las acciones realizadas han permitido destruir más de 2 mil 500 laboratorios clandestinos, además de concretar detenciones sustentadas con investigaciones formales y pruebas judiciales.
Sheinbaum también enfatizó que Estados Unidos debe asumir su parte en el problema del narcotráfico, especialmente en el combate al consumo de drogas y al tráfico ilegal de armas que cruzan hacia territorio mexicano. Según explicó, mientras México ha intensificado los operativos para reducir el flujo de narcóticos, el gobierno estadounidense debe actuar con la misma contundencia para frenar el envío de armamento hacia grupos criminales.
Las declaraciones surgieron después de que Trump asegurara que su administración ha reducido en un 97 por ciento el tráfico de drogas por vía marítima y advirtiera sobre el inicio de nuevas operaciones terrestres. El mandatario estadounidense señaló que, si México no hace el trabajo suficiente contra los cárteles, Estados Unidos podría intervenir por cuenta propia.
Frente a ello, Sheinbaum reiteró que la relación bilateral debe mantenerse bajo principios de respeto a la soberanía, integridad territorial y confianza mutua. Además, señaló que, por primera vez, autoridades estadounidenses reconocen públicamente que el consumo de drogas dentro de su país representa un problema de salud pública que requiere prevención y campañas internas.
La mandataria sostuvo que México continuará colaborando para evitar que sustancias como el fentanilo lleguen tanto a jóvenes estadounidenses como mexicanos, aunque insistió en que el problema no podrá resolverse completamente mientras persista una alta demanda de drogas en Estados Unidos.
Otro de los temas que marcaron la conferencia fue la postura del gobierno mexicano frente a las investigaciones anunciadas por autoridades estadounidenses contra funcionarios mexicanos presuntamente ligados al narcotráfico. Sheinbaum pidió nuevamente que cualquier acusación venga acompañada de pruebas formales y recordó que los acuerdos de cooperación internacional deben sustentarse en procesos legales claros.
En ese contexto, mencionó el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sobre quien autoridades estadounidenses habrían iniciado indagatorias relacionadas con narcotráfico y tráfico de armas. La presidenta insistió en que cualquier señalamiento debe presentarse mediante los canales institucionales y con evidencia suficiente.
Asimismo, Sheinbaum destacó que México ha extraditado a más de 90 personas requeridas por Estados Unidos, mientras que solicitudes mexicanas relacionadas con casos de huachicol fiscal y la desaparición de los 43 normalistas de Desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa no han tenido respuesta por parte del país vecino.
La respuesta de la presidenta ocurre en un momento clave para la relación bilateral, marcada por presiones políticas, temas de seguridad y el debate sobre el alcance de la cooperación entre ambos gobiernos en el combate al crimen organizado.







