Ante la inminente temporada de lluvias y la falta de mantenimiento en la infraestructura vial del corredor industrial más importante de Toluca, empresarios locales han decidido tomar cartas en el asunto. Alrededor de seis millones de pesos serán invertidos por el sector privado para reparar tramos críticos de la carretera Toluca–Naucalpan y otras vialidades de la zona, debido a la falta de respuesta gubernamental.
Los trabajos de rehabilitación serán financiados por empresarios del Parque Industrial Toluca 2000, Prologis, Vesta Park y otros desarrollos industriales ubicados en la región. De acuerdo con Rogelio Argüelles Madrigal, director general del Parque Toluca 2000, esta decisión surge tras múltiples reuniones con la Secretaría de Desarrollo Económico y la Junta de Caminos del Estado de México, sin que se haya obtenido una solución concreta.
“Nos escucharon, pero no hubo solución. La respuesta fue clara: no hay presupuesto”, declaró Argüelles Madrigal.
Según el directivo, el programa estatal de rehabilitación contempla apenas 100 toneladas de asfalto al mes para todo el Estado de México, lo que solo alcanza para reparar un promedio de cinco cuadras, una cifra insuficiente ante el deterioro generalizado de las vialidades industriales.
El estado crítico de los carriles centrales de la carretera Toluca–Naucalpan, que corresponden al ámbito federal, se ha agravado desde la eliminación del Plan Nacional de Mantenimiento Carretero, anunciada en el último año de la pasada administración federal. A pesar de que el nuevo gobierno ha asegurado que habrá recursos para estas obras en 2025, hasta el momento no se ha aplicado un solo peso en reparaciones.
El deterioro de las vialidades no solo representa un riesgo para la seguridad, sino que tiene un impacto directo en la productividad empresarial. El 60% de los trabajadores del Parque Industrial provienen de diferentes colonias de Toluca, así como de municipios aledaños como Otzolotepec y Xonacatlán, y enfrentan tiempos de traslado que en ocasiones superan una hora para recorrer 10 kilómetros.
Además, muchas empresas se ven obligadas a utilizar el libramiento de cuota para evitar tramos intransitables, lo que eleva los costos logísticos y afecta la cadena de suministro.
En conclusión, mientras las autoridades estatales y federales siguen sin ofrecer soluciones tangibles, el sector empresarial de Toluca vuelve a cargar con una responsabilidad que no le corresponde. La falta de inversión pública en infraestructura vial no solo pone en riesgo el desarrollo económico de la región, sino que también afecta directamente la calidad de vida de miles de trabajadores.