El año 2026 podría marcar un nuevo récord de calor en el Valle de Toluca, con temperaturas que superarían los registros de la última década y una sensación térmica cercana a los 29 grados centígrados, según proyecciones científicas. Especialistas advierten que las condiciones climáticas actuales favorecen un escenario de calor extremo que podría sentirse desde los primeros meses del año.
De acuerdo con análisis climáticos realizados por especialistas en ciencias ambientales de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), los modelos prospectivos indican que este año podría registrar valores superiores a los observados en los últimos diez años, cuando el límite rondaba los 26 grados.
El incremento térmico no sería aislado, ya que responde a una combinación de factores naturales y urbanos que están alterando el comportamiento del clima en la región central del país.
Los expertos señalan que marzo podría ser uno de los meses más críticos, con aumentos de entre uno y dos grados adicionales, lo que elevaría la probabilidad de romper marcas históricas recientes.
¿Por qué está subiendo la temperatura en Toluca?
Entre las principales causas identificadas se encuentran los fenómenos climáticos conocidos como El Niño y La Niña, que influyen directamente en los patrones de lluvia, humedad y circulación del aire.
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El Niño suele generar ambientes más húmedos y lluviosos.
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La Niña, fase predominante actualmente, favorece condiciones más secas y contrastes térmicos intensos.
Esta combinación puede provocar días con cambios extremos: mañanas frías, tardes calurosas e incluso lluvias aisladas durante la jornada.
A estos fenómenos se suman factores locales que intensifican el calor:
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Crecimiento poblacional y aumento de zonas urbanas
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Mayor circulación vehicular
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Reducción de áreas verdes y arbolado
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Eventos naturales como tormentas solares
Los investigadores subrayan que el cambio climático no se explica por una sola variable, sino por la interacción de múltiples elementos ambientales, sociales y urbanos.
Una duda frecuente entre la población es la diferencia entre la temperatura anunciada oficialmente y la que aparece en aplicaciones móviles. Especialistas explican que los dispositivos electrónicos no utilizan instrumentos calibrados para mediciones científicas.
La temperatura oficial se registra únicamente en estaciones meteorológicas certificadas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), ubicadas generalmente en zonas elevadas y estratégicas para obtener datos precisos.
Por ello, la cifra mostrada en el teléfono debe considerarse solo como una estimación aproximada y no como una medición oficial.
Recomendaciones ante la temporada de calor
Ante la posibilidad de temperaturas más altas en 2026, expertos en medio ambiente sugieren adoptar medidas sencillas que pueden ayudar a reducir el impacto térmico tanto en hogares como en ciudades.
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Desconectar aparatos electrónicos cuando no se utilicen, ya que generan calor adicional.
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Reducir el uso del automóvil para disminuir emisiones y acumulación térmica urbana.
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Participar en campañas de reforestación y cuidado del arbolado.
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Optar por hábitos de consumo energético más responsables.
Estas acciones, aunque parecen pequeñas, contribuyen a disminuir el efecto de “isla de calor” en zonas urbanas como el Valle de Toluca.
Un reto climático que requiere participación ciudadana
Especialistas coinciden en que el aumento de temperatura no solo representa un desafío ambiental, sino también social. Las ciudades deberán adaptarse a escenarios climáticos más extremos, mientras que la población juega un papel clave en la reducción del impacto mediante hábitos sostenibles.
El panorama para 2026 plantea un llamado a la prevención y a la acción colectiva para enfrentar uno de los años más cálidos que se han proyectado en la región en tiempos recientes.







