El descontento laboral entre el personal administrativo de la Universidad Autónoma del Estado de México se hizo visible este martes con manifestaciones simultáneas en distintas dependencias universitarias, donde los trabajadores denunciaron que el aumento salarial autorizado para este año resulta inequitativo y no reconoce la antigüedad laboral.
Las protestas se registraron en la Facultad de Química, la Facultad de Medicina, la Preparatoria número 5 y la Biblioteca Central, donde el personal administrativo se manifestó mediante paro activo y la colocación de cartulinas en accesos y áreas de trabajo. En la mayoría de los casos, las actividades no fueron suspendidas totalmente, con el objetivo de mantener la atención a la comunidad estudiantil.
De forma paralela, se reportaron bloqueos intermitentes en vialidades como Paseo Tollocan y la avenida Heriberto Enríquez. No obstante, estas acciones no generaron afectaciones significativas al tránsito vehicular.
El movimiento se desarrolló en el contexto del regreso a clases y responde al descontento acumulado de un sector que señala rezago salarial y falta de transparencia en las negociaciones con la rectoría. Los trabajadores explicaron que el incremento otorgado este año se concentró en el ajuste al salario mínimo, lo que dejó en desventaja a quienes cuentan con 20, 30 o incluso más de 35 años de servicio.
Francisco Colín, trabajador administrativo con 35 años de antigüedad, explicó que la principal demanda es un aumento salarial justo que reconozca la trayectoria laboral.
“Lo que estamos solicitando es un incremento equitativo y algunas prestaciones colaterales. Hoy prácticamente gana lo mismo alguien de nuevo ingreso que quien tiene más de 20 años de servicio, porque a nosotros solo nos aumentan entre 3.5 y 4 por ciento”, señaló.
De acuerdo con los manifestantes, hasta el 60 por ciento del personal administrativo sindicalizado percibe ingresos equivalentes al salario mínimo, alrededor de nueve mil pesos mensuales, pese a desempeñar funciones operativas indispensables para el funcionamiento cotidiano de la universidad.
Los inconformes estiman que entre mil y mil 400 trabajadores se ven afectados por este esquema salarial en distintas facultades, preparatorias, bibliotecas y áreas de servicios generales, principalmente en espacios con alta matrícula estudiantil.
Además de las demandas dirigidas a la autoridad universitaria, el personal administrativo expresó su inconformidad con el Sindicato Único de Trabajadores y Empleados al Servicio de la UAEMex, al considerar que no ha defendido de manera firme los intereses de la base trabajadora.
“Hay molestia porque el sindicato está más enfocado en convencer a los trabajadores de aceptar la propuesta de la autoridad, en lugar de luchar por mejores condiciones”, afirmó Colín.
Según los testimonios recabados, al menos 30 espacios universitarios han manifestado su rechazo a las condiciones actuales, entre ellos las facultades de Medicina y Química, además de diversas preparatorias y áreas administrativas. En contraste, algunas escuelas con plantillas reducidas y personal de reciente ingreso han respaldado los acuerdos, al verse beneficiadas directamente por el ajuste al salario mínimo.
Entre las exigencias adicionales se encuentra la revisión del programa de carrera administrativa, que actualmente otorga un apoyo trimestral de 550 pesos, monto que no ha sido actualizado desde hace varios años. Los trabajadores solicitan que este apoyo al menos se duplique, además de la conservación de los bonos existentes, la creación de un apoyo adicional y la atención al déficit de personal en diversas áreas.
“Somos quienes sostenemos el trabajo diario de la universidad y nuestras demandas han quedado rezagadas frente a otros acuerdos recientes”, señalaron.
El personal administrativo aseguró mantenerse abierto al diálogo con la rectoría, encabezada por Patricia Zarza Delgado, aunque advirtió que la falta de información clara y respuestas concretas ha prolongado la inconformidad.







