Cinco personas fueron condenadas a un total acumulado de 600 años de prisión tras ser encontradas culpables del delito de homicidio calificado en agravio de tres víctimas, en un caso ocurrido en el municipio de Metepec.
Los sentenciados fueron identificados como César “El Richard”, María Fernanda “La Loba”, Agustín “El Chacarrón”, Cristian “El Vagancia” y Diego “El Putla”, quienes participaron de manera coordinada en los hechos violentos registrados en enero de 2025.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, el crimen tuvo lugar el 11 de enero de 2025 en una vivienda ubicada en la comunidad de San Miguel Totocuitlapilco. En el interior del inmueble se encontraban tres hombres, quienes fueron atacados con armas de fuego.
Las autoridades establecieron que los agresores llegaron al sitio armados y con roles previamente definidos. Presuntamente, César “El Richard” inició la agresión con insultos desde el exterior, mientras que María Fernanda “La Loba” verificaba que las víctimas se encontraran dentro del domicilio.
Posteriormente, Cristian “El Vagancia” habría realizado los disparos contra las víctimas, mientras que Agustín “El Chacarrón” y Diego “El Putla” se mantenían vigilando en las inmediaciones para evitar la intervención de terceros.
Tras perpetrar el ataque, los responsables huyeron del lugar.
Las diligencias realizadas por la Fiscalía permitieron identificar a los implicados, por lo que el Ministerio Público solicitó órdenes de aprehensión que fueron cumplimentadas posteriormente. Los detenidos fueron ingresados a un Centro Penitenciario y de Reinserción Social, donde enfrentaron el proceso judicial correspondiente.
Durante el juicio, la autoridad ministerial presentó pruebas contundentes que acreditaron la participación de los cinco individuos en el triple homicidio, lo que derivó en una sentencia condenatoria.
Cada uno de los responsables recibió una pena individual de 120 años de prisión equivalente a 40 años por cada víctima, sumando un total de 600 años de cárcel.
Además, el órgano jurisdiccional determinó el pago de una multa de 227 mil 997 pesos por cada sentenciado, así como una indemnización de 713 mil 768 pesos por concepto de reparación del daño a favor de las víctimas indirectas.
Este caso refleja la gravedad de los delitos de alto impacto en la región y la actuación de las autoridades para sancionar a los responsables. La sentencia busca no solo castigar el crimen, sino también enviar un mensaje sobre las consecuencias legales de actos de violencia extrema.
En el Estado de México, las autoridades han reiterado su compromiso de fortalecer las investigaciones y garantizar justicia para las víctimas de delitos graves.







