Toluca, Estado de México.– A unos días de que Delfina Gómez Álvarez presente su Tercer Informe de Gobierno, el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, aseguró que la actual administración mexiquense ha cambiado la manera de ejercer el poder y dejó atrás una política basada, según sus palabras, en contener los conflictos en lugar de atenderlos.
El funcionario sostuvo que durante los primeros tres años del gobierno estatal se pasó de una lógica de acuerdos con grupos de poder a un modelo que busca recuperar la conducción institucional de los 125 municipios del Estado de México.
De acuerdo con Duarte, administraciones anteriores habrían privilegiado acuerdos con organizaciones, dirigentes y grupos de interés para mantener estabilidad política, mientras algunos problemas permanecían sin una solución de fondo. La actual administración, afirmó, habría modificado esa dinámica.
Estas afirmaciones forman parte del discurso político con el que el gobierno estatal llega a la presentación de su tercer informe, prevista para el 30 de septiembre en Toluca.
Duarte destaca coordinación con municipios y programas sociales
El secretario general de Gobierno señaló que uno de los componentes centrales de la administración de Delfina Gómez es la coordinación con los ayuntamientos, así como con diputadas y diputados locales y federales.
El planteamiento coincide con el modelo establecido en el Plan de Desarrollo del Estado de México 2023-2029, que contempla entre sus ejes un gobierno orientado al servicio público, el Estado de derecho y la atención de problemas sociales y económicos de la entidad.
Duarte también destacó la coordinación con el Gobierno de México y aseguró que ésta permitió ampliar los programas sociales a más de 5 millones de personas.
El Estado de México cuenta actualmente con programas como Mujeres con Bienestar, Alimentación para el Bienestar, Jóvenes con Bienestar y Desarrollo Indígena con Bienestar, entre otros. Las reglas de operación establecen los criterios para determinar a la población beneficiaria y los mecanismos de seguimiento de estos programas.
Pero detrás de las cifras de beneficiarios aparece una pregunta que resulta indispensable para evaluar una política pública:
¿Cuántas personas reciben un apoyo y cuántas consiguen, gracias a ese conjunto de políticas, mejorar de manera permanente sus condiciones de vida?
El dato de pobreza requiere contexto
Uno de los principales argumentos utilizados por el gobierno estatal para hablar de resultados sociales es la reducción de la pobreza.
Duarte afirmó que 1.9 millones de mexiquenses salieron de la pobreza como resultado de las políticas impulsadas durante la actual administración.
Sin embargo, esta cifra necesita analizarse con cuidado antes de atribuirla directamente a una sola política o gobierno.
Los datos oficiales difundidos por el Estado de México a partir de la medición de pobreza de 2024 señalan que 5 millones 530 mil 396 personas, equivalentes a 31.2% de la población estatal, se encontraban en condición de pobreza.
Además, la medición multidimensional de la pobreza contempla diferentes factores, entre ellos el ingreso y las carencias sociales. Por ello, una reducción de la pobreza no puede explicarse automáticamente por un solo programa gubernamental.
El propio Gobierno mexiquense ha reportado resultados favorables de sus programas sociales; por ejemplo, en 2025 afirmó que cerca de dos millones de personas habían dejado atrás la pobreza.
La discusión, por tanto, no debería quedarse únicamente en cuántas personas reciben apoyos o en cuántas supuestamente dejaron la pobreza, sino también en cuáles fueron los factores que explican el cambio y si éste puede sostenerse en el tiempo.
Tercer Informe: el momento de medir resultados
La presentación del Tercer Informe de Delfina Gómez será también una oportunidad para contrastar el discurso oficial con indicadores concretos.
Más allá de las declaraciones de funcionarios, la ciudadanía puede preguntarse:
¿Mejoró la seguridad? ¿Aumentó el empleo formal? ¿Disminuyeron las carencias sociales? ¿Mejoraron los servicios públicos? ¿Avanzaron las obras prometidas? ¿Los programas sociales están llegando a quienes más los necesitan?
Son preguntas particularmente relevantes en un estado con una población superior a los 16 millones de habitantes y con enormes diferencias entre sus regiones.
El propio gobierno estatal reconoce, mediante sus instrumentos de planeación social, que existen territorios que requieren atención prioritaria debido a condiciones de pobreza, marginación y rezago social.
Por eso, el verdadero balance de tres años no debería construirse únicamente con declaraciones políticas.
¿Gobierno que actúa o gobierno que debe demostrar más?
Horacio Duarte sostiene que con Delfina Gómez se terminó una etapa de “contención” y comenzó una administración que actúa, coordina y ofrece soluciones.
Esa es la valoración del responsable de la política interna del Estado de México.
Ahora corresponde a los datos y a los resultados verificables determinar qué tanto ha cambiado la realidad cotidiana de los mexiquenses.
Porque recuperar la conducción institucional puede ser un objetivo político, pero para la ciudadanía existen indicadores mucho más concretos: seguridad, empleo, ingresos, transporte, agua, salud, educación y servicios públicos.
El 30 de septiembre, cuando Delfina Gómez presente su Tercer Informe, habrá una oportunidad para conocer las cifras que la administración utilizará para respaldar sus resultados.
Y la pregunta para los lectores de Notidex queda abierta:
Después de tres años de gobierno, ¿qué cambio concreto has visto en tu municipio o comunidad? ¿Los resultados que presenta el gobierno coinciden con lo que viven diariamente los mexiquenses?
La evaluación final no debería depender únicamente de un discurso oficial, sino de datos verificables y de la experiencia cotidiana de quienes habitan el Estado de México.







