Edoméx llega a 17.6 millones de habitantes, pero crece más lento y envejece

Regionalización del Estado de México - Edoméx
Regionalización del Estado de México - Edoméx

La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI muestra un Estado de México más poblado, pero con menor crecimiento demográfico, hogares más pequeños y millones de personas sin afiliación a servicios de salud.

Estado de México.— El Estado de México sigue siendo la entidad más poblada de México, pero detrás de los 17.6 millones de habitantes registrados en 2025 aparece un cambio demográfico que podría modificar las necesidades de la población durante las próximas décadas.

Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que la entidad continúa sumando habitantes, aunque a un ritmo menor que en años anteriores. Al mismo tiempo, aumenta la edad de la población, crece el número de viviendas y persisten retos importantes en materia de salud, movilidad y servicios públicos.

En términos redondos, el Edoméx concentra alrededor de 13 de cada 100 habitantes del país, por lo que cualquier modificación en su estructura poblacional tiene consecuencias directas para la planeación de escuelas, hospitales, transporte, vivienda y programas sociales.

Edoméx crece, pero ya no al mismo ritmo

Entre 2020 y 2025, la población mexiquense pasó de aproximadamente 17 millones a 17.6 millones de habitantes. El incremento fue cercano a 570 mil personas.

Sin embargo, la tasa media anual de crecimiento se ubicó en alrededor de 0.6%, por debajo del 0.9% registrado durante el periodo 2015-2020, de acuerdo con los resultados estatales difundidos a partir de la Encuesta Intercensal.

El fenómeno no significa que el Estado de México haya dejado de crecer. Significa que cada vez incorpora población a una velocidad menor.

Este comportamiento forma parte de una transformación demográfica más amplia que también se observa a nivel nacional: menor fecundidad y un aumento gradual de la edad de la población.

La edad mediana mexiquense pasó de alrededor de 30 años en 2020 a 33 años en 2025, mientras que el promedio de hijas e hijos nacidos vivos entre mujeres de 12 años y más disminuyó de 2.0 a 1.8.

La fotografía que deja el INEGI es, por tanto, la de una entidad que todavía es joven en buena medida, pero que está envejeciendo progresivamente.

Más viviendas, menos habitantes por hogar

Uno de los datos que más llama la atención está en la relación entre población y vivienda.

Entre 2020 y 2025, las viviendas particulares habitadas aumentaron de aproximadamente 4.57 millones a 5.23 millones.

Es decir, crecieron proporcionalmente más que la población.

El promedio de habitantes por vivienda también disminuyó, al pasar de aproximadamente 3.7 a 3.4 personas.

Esto puede reflejar hogares más pequeños, cambios en las estructuras familiares y nuevas necesidades habitacionales.

Pero también plantea una pregunta para las autoridades: ¿el crecimiento de la vivienda está respondiendo realmente a las zonas donde existe mayor demanda o simplemente está expandiendo la mancha urbana?

El dato demográfico debería ser una herramienta para decidir dónde construir infraestructura, dónde ampliar servicios y dónde mejorar el transporte, no únicamente un registro estadístico.

Salud: millones de mexiquenses no reportaron afiliación

Otro de los focos de atención aparece en el acceso a servicios de salud.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal, 65.4% de la población del Estado de México declaró estar afiliada a alguna institución de salud.

Por contraste, aproximadamente 34.6% no reportó afiliación, equivalente a alrededor de 6.1 millones de personas.

Es importante precisar que no tener afiliación declarada no significa automáticamente que una persona carezca de cualquier posibilidad de recibir atención médica. El indicador se refiere a la condición de afiliación registrada por la encuesta.

Entre quienes sí reportaron afiliación, el IMSS concentró la mayor proporción, seguido por instituciones públicas de salud y otros esquemas, incluido el sector privado.

El dato adquiere mayor relevancia ante el envejecimiento poblacional.

Una población con mayor edad suele requerir más consultas, tratamientos para enfermedades crónicas, medicamentos, rehabilitación, cuidados de largo plazo y servicios especializados.

El reto para el Edoméx no será únicamente atender a más personas, sino prepararse para atender a una población con necesidades diferentes.

Movilidad: vivir en un municipio y trabajar en otro

La transformación demográfica también tiene una dimensión laboral.

Una proporción importante de la población ocupada mexiquense trabaja fuera del municipio donde reside. La Encuesta Intercensal ubica esta situación en 32.8% de las personas ocupadas.

Esto ayuda a explicar buena parte de la presión cotidiana sobre las carreteras y el transporte público de la entidad.

Además, entre las personas que se desplazan para trabajar, el transporte público colectivo representa uno de los principales medios utilizados.

El dato vuelve a poner sobre la mesa un problema conocido para millones de mexiquenses: la entidad no puede planear vivienda, empleo y transporte como si fueran asuntos separados.

Si una familia vive en un municipio, trabaja en otro y sus hijos estudian en un tercero, el costo de esa dispersión no aparece solamente en los mapas. También se refleja en horas de traslado, gasto familiar y calidad de vida.

Educación y conectividad muestran avances

No todos los indicadores representan rezagos.

La Encuesta Intercensal reporta avances en asistencia escolar y escolaridad.

Entre 2020 y 2025, la asistencia de niñas y niños de 6 a 14 años pasó de 93.4% a 97.6%, mientras que entre jóvenes de 15 a 24 años aumentó de 47.8% a 51.7%.

También disminuyó el analfabetismo entre la población de 15 años y más, de 2.9% a 2.2%.

La conectividad tuvo igualmente un crecimiento considerable. Las viviendas con acceso a internet pasaron de 57.7% a 78.2%.

Sin embargo, existe una particularidad: el aumento de internet no estuvo acompañado por un crecimiento equivalente en la disponibilidad de computadoras, laptops o tabletas.

Esto significa que una parte importante de la población está conectándose principalmente mediante teléfonos celulares.

El número 17.6 millones puede parecer solamente una cifra gigantesca, pero detrás de ella hay una transformación que debería importar mucho más que el récord poblacional.

El Estado de México está dejando atrás, poco a poco, el modelo de una entidad caracterizada principalmente por el crecimiento acelerado de su población.

Ahora enfrenta simultáneamente menos crecimiento, hogares más pequeños y una población que envejece.

Eso obliga a replantear prioridades.

Si habrá más adultos mayores, ¿existen suficientes servicios de salud y sistemas de cuidados?

Si las familias tienen menos integrantes, ¿la política de vivienda está diseñada para esos nuevos hogares?

Si millones de personas se desplazan diariamente entre municipios, ¿la infraestructura de transporte está creciendo al mismo ritmo?

Y si todavía hay millones de mexiquenses sin afiliación sanitaria declarada, ¿cómo se garantizará la atención cuando aumente la demanda médica?

Los datos del INEGI no ofrecen por sí mismos las respuestas. Pero sí colocan sobre la mesa un diagnóstico que las autoridades estatales y municipales difícilmente pueden ignorar.

El Edoméx ya tiene más de 17 millones de habitantes, pero su población crece más lentamente y envejece: ¿las políticas públicas están preparándose para el Estado de México que viene o siguen diseñándose para el que ya dejamos atrás?

El verdadero desafío demográfico no será contar cuántos mexiquenses somos.

Será garantizar cómo vivirán, dónde trabajarán, cómo se trasladarán y quién los cuidará dentro de 10, 20 o 30 años.

¡Únete a nuestro grupo de WhatsApp y recibe GRATIS las noticias más importantes directo en tu celular!