Lo que parecía una solución para librar el tráfico habitual de la carretera Toluca-Atlacomulco, especialmente pesado los viernes, terminó convirtiéndose en una odisea para más de 50 pasajeros de la línea Tlachaloya, cuyo autobús quedó varado en un camino de terracería tras las intensas lluvias.
De acuerdo con los usuarios, la unidad con número económico 427, que partió de la comunidad de San José la Costa rumbo a la Terminal de Autobuses de Toluca, se desvió hacia un camino alterno de tierra con la intención de acortar tiempo. Sin embargo, el lodazal provocado por las lluvias recientes impidió que el camión avanzara, dejándolo completamente atascado.
Los afectados, entre ellos estudiantes y trabajadores, tuvieron que descender de la unidad para buscar cómo continuar su trayecto por cuenta propia. La molestia aumentó cuando denunciaron que el chofer no ofreció reembolso de pasajes ni gestionó el traslado a otro transporte, dejando a los usuarios a su suerte.
El incidente ocurre en medio de la creciente inconformidad social, pues en los últimos días los concesionarios del transporte público han presionado para que se autorice un aumento en la tarifa, mientras persisten las quejas de la ciudadanía por el mal servicio, la falta de rutas seguras y la deficiente atención a los pasajeros.
En conclusión, la carretera Toluca-Atlacomulco es una de las más transitadas del Estado de México y cada fin de semana presenta largas filas de vehículos. El hecho refleja no solo los problemas de congestión vial, sino también la necesidad de mejores alternativas de transporte público que garanticen seguridad, puntualidad y condiciones dignas para los usuarios.